domingo, enero 30, 2011

Crítica: Black Swan (El cisne negro)

Destrucción creadora

Poderosa. Esa es la primera palabra que me viene a la mente al momento de tratar de comenzar a describir "Black Swan", la nueva película de Darren Aronofsky.

Al director le conocíamos ya muy buenas películas en su haber, pero, quizás, ésta sea la mejor de todas.

Una vez más, en el fondo del relato están las obsesiones. En este caso es la obsesión por la perfección, pero en un juego perverso en que la misma se consigue, justamente, al no ser perfecto (o perfecta, ya que, en este caso, es un problema para Nina, la protagonista), al dejarse ir.

Natalie Portman se presenta con un verdadero tour de force, una actuación magnífica, absolutamente perfecta en cada gesto, en cada movimiento. Su personaje es tremendamente complejo, y atraviesa varias situaciones. Ante cada una de ellas, Portman se entrega de cuerpo y alma, tanto que (como pasó con "El luchador") su personaje parece autorreferencial.

El resto del elenco entrega, también, grandes actuaciones, pero el eje es Nina, que está casi todo el tiempo en pantalla.

"Black Swan" es un film en movimiento, sobre lo físico, en el que el cuerpo es fundamental. El cuerpo de Nina, como manifestación de su lucha mental interna, duele, se siente, y cada acto de violencia contra el mismo, causa angustia, dolor y miedo.

Pero, además de lo físico, Aronofsky nos pasea por una mente que se cae a pedazos, y nos desconcierta, nos llena de miedos que se concretan y otros que no. La paranoia está presente en cada plano (generalmente todos cerrados, generando claustrofobia), con la cámara en mano como reflejo de la inestabilidad, con la música opresiva, todo en un fantástico in crescendo. Melodrama y horror, todo en uno.

Al final, todo cierra en un tercer acto increíble, orgásmico, en el que la tensión se libera y la intensidad no parece bajar ni por un instante.

Estamos, sin dudas, ante la primera gran película de este 2011. Una obra absolutamente fascinante sobre el cuerpo y la mente, fracturados, llevados al límite. El resultado es, francamente, imperdible.

[****1/2 / *****]

miércoles, enero 26, 2011

Temor

Te miré a los ojos y me sentí flotando. ¡Qué fácil perderse en esa inmensidad de tu mirada sonriente!

No sé qué palabras salieron de mi boca, ¿cómo se puede recordar semejante cosa?, pero reíste, y tu risa me inundó. Si por una vez, la expresión “explotar de felicidad” pudiese, por algún extraño conjuro, tomar valor literal, quizás no habría sobrevivido para contar el cuento.

Tus ojos, tu boca, tu pelo, tu cuerpo, tu voz pronunciando mi nombre, tu risa… el éxtasis puro.


*****


Y a la felicidad le siguió el miedo.

Pocas cosas aprendí en la vida, de esas que pueden catalogarse de “fundamentales”, pero una de ellas es que a la felicidad, siempre la sigue ese hermano maldito y carente de escrúpulos, dispuesto a arruinar la fiesta.

Sólo se teme perderlo todo, cuando se tiene algo que perder.

No habías terminado de reír, y el pánico se había adueñado de mí; la sensación que tal vez, nunca más pudiésemos volver a estar así. La incertidumbre de lo que puede ser efímero, cuando uno desearía que fuese eterno.

Supongo que se reflejó en mi cara, y por eso me preguntaste: “¿Qué te pasa?”.

“Tengo miedo de perderte”, pensé en responder. “Nada”, respondí finalmente.

Peor que el temor a perderte, era el temor a que supieras cuánto realmente me importabas.

martes, enero 25, 2011

Crítica: The King's speech (El discurso del Rey)

Problemas reales

Si algo tiene como punto fuerte la película, es, sin duda alguna, el elenco. Es tan así, que estoy hablando de eso ya en este primer párrafo, que habitualmente utilizo para una introducción.

Es que el trabajo de Colin Firth y el de Geoffrey Rush es muy bueno cuando están por separado, y excelente cuando están juntos. La dinámica entre ambos personajes se sustenta en un guión sólido, pero sobre todo en lo que cada uno le aporta a su personaje: Firth, esa sensación que puede estallar, de ser un personaje fuerte, pero debilitado por su entorno, el peso de su condición, mientras que Rush, la excentricidad, que igualmente no lo aleja de las miserias del hombre común que su personaje es.

El resto del elenco es muy bueno (Michael Gambon y Helena Bonham Carter se destacan). La excepción parecería ser Timothy Spall, que hace un Churchill que suena demasiado a caricatura, aunque el personaje en sí, puede que lo requiera.

La película está muy bien ambientada, y, como dijimos, la historia es sólida, si bien no logra ser excesivamente atrapante.

El mayor problema sea, quizás, la estética. Se trata de una película muy televisiva en aspecto, como un especial de la BBC, o de HBO ("Conspiracy" o "The Gathering Storme" vienen a la mente). En ese sentido, no hay grandes cualidades cinematográficas en una historia que pedía a gritos ser tratada con una estética más trabajada (se trata de la realeza, a fin de cuentas).

Una buena película, con excelentes actuaciones, un guión bueno, pero que no puede considerarse, de ninguna manera, memorable. Una opción interesante para los que disfrutan de las "historias reales"... en más de un sentido.

[*** / *****]

jueves, enero 20, 2011

Crítica: Easy A (Se dice de mí)

Redheads have more fun

Salgamos ya de ese paso: la gran mayoría de las críticas probablemente comparen "Se dice de mí" con "Mean Girls", y probablemente tengan razón. Sin dudas que la película de Emma Stone es heredera de la de Lindsay Lohan.

Pero hereda, también, otras tradiciones, como las de "10 cosas que odio de tí" o "Ni idea", en el sentido de ser una comedia adolescente adaptada de textos clásicos de la literatura anglosajona.

Y, como aquellas, funciona. Quizás no se pueda decir que llega al nivel de las ya mencionadas, pero "Se dice de mí" es una muy buena película adolescente, de esas en que los personajes son tridimensionales, en que la comedia está al servicio de la historia (y no al revés) y que se disfruta desde el primer momento.

El guión es bastante bueno, y está pensado para reflejar la realidad de el doble tratamiento que se le da a la sexualidad adolescente (el de la admiración y el rechazo a cierta percibida promiscuidad), casi siempre con humor, y sólo en algunos momentos, con dramatismo. Su mayor problema sea quizás el de tener un final un poco apurado, en el que no se cierran del todo los hilos, además de terminar con algo que de tanto homenaje, suena a robo.

Emma Stone es carisma puro. El vacío que (voluntariamente) dejó Lohan, ella lo llena. Gracia, frescura, inteligencia... todo lo que tiene que transmitir, lo transmite. Es una lástima que pase a ser un "interés romántico" (¡y rubia!) en la nueva de Spider-man, ya que es una estrella en franco ascenso, capaz, perfectamente de cargar una película sobre sus hombros.

El elenco secundario es muy bueno, pero se lucen Patricia Clarkson y Stanley Tucci, en su interpretación de padres modernos, divertidos, pero que siempre transmiten amor parental. Una dupla que da para disfrutar y dejarnos con ganas de más.

No hay recursos estilísticos llamativos, y sí una importante autoconciencia, que destaquen demasiado, pero no importa. La dirección, la fotografía y la música, pasan desapercibidas, siendo funcionales a la historia y a los personajes.

No llega, como dije, al nivel de las películas que mencionaba, pero es una digna heredera. Una de las mejores comedias adolescentes de los últimos tiempos.

Muy recomendable.

[***1/2 / *****]

lunes, enero 17, 2011

Crítica: El Turista

Intriga Internacional

“El Turista” trata de ser una mezcla de Hitchcock con Blake Edwards. Trata de mezclar sensibilidades sesentosas, en medio de un escenario de una belleza incomparable, con dosis de suspenso, intriga y humor.

Trata de poner a sus protagonistas en el lugar de arquetipos (femme fatale, incauto hombre atrapado por error en una red peligrosa). Trata, en definitiva, de ser una película que no llega a ser.

No llega, porque el guión no se lo permite, porque carece de una historia realmente sólida que justifique su existencia, más allá de la bidimensionalidad de sus personajes. FHVD, el director, no logra generar una verdadera empatía con los personajes, ni consigue crear climas definidos, más allá de ciertos chispazos de humor y alguno de emoción y suspenso.

Se trata de una película chata, que aspira a ser mucho más de lo que consigue.

La pareja protagónica no funciona. Angelina Jolie cumple al pie de la letra con su personaje. A ella, la mata el guión, que le da a Elise Ward nada más que instrucciones, pero nada de contenido. Hace lo que puede, digamos. Johnny Depp es uno de los errores de casting más notorios de los últimos tiempos. Él parece no entender el registro de la película, y no es para nada creíble como profesor de matemáticas. Su tono está tan en el medio de lo serio y lo cómico, que causa pena.*

Además, y para peor, no existe química alguna en la pareja. Ironías del destino, quizás, que dos de los personajes más sexies de Hollywood, no larguen ni media chispa juntos. Funcionan mucho mejor Tina Fey y Steve Carrell en “Date Night” que ellos dos.

La redención viene por el lado del humor, que por momentos funciona, y por una extensión ajustada, que hace que no se haga larga. Además, como dijimos, está Venecia, muy bien fotografiada, que parece hacer que todo lo demás no importe.

En el fondo, el problema está en el guión que, habiendo visto el final, dudo mucho que tenga sentido, es más, estoy dispuesto a asegurar que hace agua por todos lados, tanto o más que la ciudad en la que transcurre la acción.

[**1/2 / *****]



* Leer esta parte sólo si ya se vio el final de la película. Cuando se revela la verdad del personaje, uno podría pensar que su actuación cobra más sentido, pero no, Depp no convence ni como hombre común, ni como gran estafador.

martes, enero 11, 2011

Crítica: Enredados

Una larga tradición

"Enredados" (Tangled) es heredera de las películas clásicas de Disney, los largos animados, adaptados de los cuentos para niños, los cuentos de hadas, de magia y encanto. Es, indudablemente, heredera de esa "segunda era dorada" que tuvo Disney entre el 87 y el 94, a pesar de estar hecha en un formato distinto.

Porque "Enredados" es una película animada por computadora, pero más emparentada con "La Bella y la Bestia" que con "Bolt" (para dar un ejemplo de nueva película animada por computadora de Disney).

Visualmente, ese estilo que trata de emular los trazos que nos resultan instintivamente familiares, es muy agradable, al punto tal que la película tiene una escena a la cual se podría calificar de "hermosa" sin temor a exagerar.

Ese estilo es, como dije, un vínculo inconsciente (pero buscado) con el de otras películas anteriores, como si se tratase de una entrega más de una saga de varios años de desarrollo.

La historia no sorprende, pero es agradable y tierna. Tanto Rapunzel como Flynn Rider, son personajes creíbles, completos, tridimensionales más allá de su animación. Y, por sobre todo, son queribles.

Las flaquezas de la película vienen por el lado del aspecto musical. Allí donde otras han logrado excelencia ("El Rey León", "La Bella y la Bestia"), "Enredados" se queda corta. No por falta de talento de quienes prestan sus voces (Mandy Moore, en particular, es excelente), sino por su letra misma. El compositor Alan Menken ("Aladdín", por ejemplo), claramente extraña a Tim Rice, y se nota.

Más allá de ese comienzo no tan exitoso, en parte a las canciones ("Mother Knows Best" es, particularmente no disfrutable), la película se recupera, y, en base al carisma incuestionable de sus personajes principales, y a unos cuantos buenos secundarios, se convierte en una que realmente vale la pena ver.

Quizás no llegue a la altura de los grandes clásicos de Disney, pero no desentona, entretiene, divierte y conmueve.

Muy recomendable.

[***1/2 / *****]

miércoles, enero 05, 2011

Crítica: Ágora

Eppur si muove

Para mí es difícil hablar de esta película de Alejando Amenábar, sin traicionar mi punto de vista sobre lo que en su película plantea. Es cierto que, estar de acuerdo con la tesis planteada por una película, no la hace a esta mejor, porque lo importante en el cine, debería ser el cómo y no el qué.

Entonces, para salir de ese embrollo, permítanme una evaluación previa: "Ágora" es una película valiente, en la que las religiones nublan las mentes, y el espíritu cuestionador de la ciencia logra imponerse. Dice, en cierta forma, que las religiones impidieron el progreso humano, obstruyeron la lucha por la verdad, y causaron muertes incontables e innecesarias. Y tiene razón.

Rachel Weisz interpreta a Hypatia, una filósofa que vivió en el siglo IV, cuyo trabajo ha sido perdido por el tiempo. Weisz no tiene dificultad alguna en representar a una mujer extremadamente inteligente y cuestionadora. Un gran trabajo, también es el que realiza Max Minghella, en el rol del esclavo Davos, un papel que podría dar lugar a excesos.

El resto del elenco se mueve con convicción y comodidad.

La reconstrucción de época es admirable, al punto tal que, cuando ciertos edificios o monumentos son destruidos, genera verdadera lástima, por un mundo que era absolutamente fascinante. Poder observar el viejo faro o la biblioteca, reconstruidos por la magia del cine, genera, sin dudas, un gozo muy particular.

Tanto la fotografía, como la música, contribuyen a la inmersión del espectador en la vieja Alejandría.

La historia es, inevitablemente, trágica, y está bien contada por Amenábar, sin excesos, pero, tal vez, con una cierta distancia emocional, que no ayuda a la empatía. Probablemente esto tenga que ver, también, con que sólo la protagonista es un personaje realmente querible.

Narrada sólidamente, pero sin brillo excesivo, "Ágora" es una propuesta interesante para descubrir una historia real, perdida en el tiempo por culpa de los hombres y sus dioses.

Una película de esas que deberían ser mostradas en los salones de clase.

[*** / *****]

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