sábado, noviembre 24, 2012

Pasado imprevisible

Hay cosas que pasaron una vida atrás. No hay otra forma de explicarlo. Basta ponerse a pensar, a revisar lo dicho, lo hecho, lo que no se dijo, y parece que fuera un mundo diferente.

Es tan distinto todo, tan extraño y alejado de la realidad, que cuesta reconocerse.

¿Cómo conseguir la bola de cristal? ¿Cómo prever lo que iba a pasar? ¿De qué manera saber cómo iba a ser todo, cómo iba a cambiar la historia, qué final se precipitaría? ¿Cuánto de ese camino lo hice yo, y cuánto simplemente vino?

Si me viera a mí mismo desde ese tan lejano pasado reciente, no sé si me reconocería, tampoco.

Cosas pasaron, buenas y malas. Se cometieron errores y hubo aciertos. Pero, ¿cuáles son unos y otros, si el final nunca es tal, y cuando lo sea, no lo podré apreciar? ¿Qué tan malo es lo malo, si es condición previa y necesaria para lo que vino después?

La perspectiva cambia todo, cambia incluso el pasado, inmutable sólo para quienes no pueden ver que la historia no es nunca la misma, es una historia nueva, cada vez que se la cuenta.

sábado, noviembre 03, 2012

Crítica: Skyfall

Herencia bendita 

Las películas de James Bond cumplen 50 años, y con "Skyfall" 23 entregas. Son números impresionantes, pero números al fin, que sólo valen cuando se piensa no ya en las cifras, sino en el legado.

La saga de Bond tiene tras de sí una cierta iconografía, momentos memorables e imborrables, que forman parte de la memoria cinéfila colectiva. Sam Mendes lo sabe, y no sólo eso, como alguien que creció con ella, y la valora, aprovecha este aniversario de oro de Bond para homenajearla.

"Skyfall" es dos películas en una. Por un lado es una historia más de Bond, con un argumento no demasiado sorprendente (comparte bastante con "Goldeneye", si se lo mira de cerca), y por el otro es un homenaje/regreso al status quo de un James Bond clásico.

Así hay innumerables guiños y menciones a otros momentos, en forma más y menos evidente, dependiendo del conocimiento del espectador sobre la serie.

El gran logro de Mendes es terminar de convertir a Daniel Craig a James Bond. Personalmente, nunca fui fan de su interpretación del personaje, más emparentado en esta encarnación al Jason Bourne de Matt Damon, que a lo que hicieron Connery, Moore, o Brosnan. Pero el guión aquí permite acercar más a Craig al Bond clásico, y allí se maneja con confianza.

Craig, entonces, se maneja bien en un Bond más tradicional, menos físico. Javier Bardem parece divertirse con su personaje en cada segundo que está en pantalla, aunque hasta su primera aparición, pasa una hora del metraje, un acierto. Ralph Fiennes es una buena adición, y Judi Dench es tan perfecta como lo fue en las anteriores 6 entregas.

Visualmente, la película es una verdadera maravilla, como no podía ser de otra manera con la fotografía de Roger Deakins, un verdadero maestro del oficio. Podría argumentarse que la escena del rascacielos de Shanghai existe pura y exclusivamente para producir deleite visual. Y me parece perfecto. Quizás, visualmente, la mejor de las 23 entregas.

La historia, como dije, no es tan original, aunque sí con un toque más personal, como no se había visto quizás desde "On Her Majesty's Secret Service" (la única de Lazenby). Las vueltas no son demasiado sorprendentes e inesperadas (aquí se mencionan detalles del argumento, pasar el mouse para ver) creo que nadie pudo haberse sorprendido en el momento en que en MI6 se dan  cuenta que Silva siempre quiso que lo capturaran, salvo quizás al final, y el tercer acto de la película es excesivamente largo.

Pero "Skyfall" brilla en su entendimiento sobre el personaje, sobre el mito de Bond. Así, cada pequeño homenaje es bienvenido (musicalmente, también, con cada coda trayendo una sonrisa), y la promesa de una vuelta a las raíces, hace pensar que esta película es tanto un comienzo como lo fue "Casino Royale".

Quizás un poco extensa por demás, y no demasiado original, igualmente "Skyfall" resulta un gran homenaje a los 50 años de un personaje que tiene ya vida propia, un verdadero regreso a lo esencial, y una gran promesa a futuro de una saga, que encontró un director que la entiende, la siente y la cuida.

Muy recomendable, sobre todo para fanáticos.

[***1/2 / *****]

jueves, noviembre 01, 2012

Crítica: Argo


Agencia Central de Inteligencia

Ben Affleck es un director con inteligencia, de eso no caben dudas. Independientemente de lo que se considere de él como actor (personalmente, creo que es bastante bueno), como director está sabiendo demostrar una gran capacidad para hacer un cine clásico de Hollywood, con apoyo en muy buenos elencos, y una particular sensibilidad setentista.

Si con "The Town" (Atracción Peligrosa) se le notaba bastante esa veta Eastwoodiana que remitía a esa era de oro del cine norteamericano, aquí eso se acentúa aún más, ya que la acción transcurre a finales de los setentas, por lo que el matrimonio de estilo y material, se vuelve perfecto.

La inteligencia de Affleck se pone de manifiesto ya desde el primer momento, con una animación que contextualiza la acción, y no sólo eso, sino que deja más que claro que no se puede ver la realidad en blanco y negro.

Affleck construye una película en base al rescate de un grupo de personas que están encerradas en una tierra hostil, pero hostil con razón (o razones). Los iraníes no son "los malos" y los americanos "los buenos", pero el director sabe algo que quizás, por momentos, los demás olvidemos: no es eso lo importante.

El espíritu de "Argo", que nos presenta la opción moral clara del rescate de los funcionarios de la embajada norteamericana en Irán, al mismo tiempo de condenar al gobierno norteamericano por instalar y financiar un dictador durante años en el país, es el de la frase del Talmud "Quien salva una vida, salva al mundo". No pueden quedar dudas.

La historia está hábilmente contada en forma de thriller, pero con una mezcla no menor de humor. Esta amalgama funciona perfectamente, y se pone de particular manifiesto en las escenas que transcurren en Hollywood. Hollywood se ríe de sí mismo, y de lo absurdo que es el plan de rescate propuesto por el protagonista. Es el claro caso de una película que se beneficia de estar basada en hechos reales, para no parecer inverosímil.

El elenco está muy bien. Affleck en el protagónico no brilla, pero tampoco necesita hacerlo. John Goodman y Alan Arkin merecen prácticamente una película aparte para sus personajes, y Brian Cranston hace un muy buen trabajo, también.

El elenco de los funcionarios de la embajada está muy bien seleccionado, pero no se profundiza en sus personajes. Es una elección sabia del director, que sabe que sería quizás tratar de abarcar demasiado, cuando lo importante no es saber quiénes son cada uno de ellos, sino cómo sacarlos del infierno.

La acción mantiene un muy buen ritmo, y se genera una verdadera tensión en más de una escena que lo requiere, mérito al pulso narrativo de un director competente.

En definitiva, "Argo" resulta una película muy americana, pero no patriótica (ni mucho menos "patriotera"),  bien elaborada, con un buen equilibrio entre la emoción y el humor, una muy buena recreación de época (ver las imágenes del final, que compara lo filmado con lo captado por las cámaras en el momento), un sólido elenco, y que se pasa volando.

Una muy buena película.

[**** / *****]

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