viernes, septiembre 12, 2014

Crítica: Relatos Salvajes


Instant Karma

Leí en alguna crítica que Damián Szifrón ve el mundo a través del cine. Y me parece una idea interesante y compartible. El cine (y también la televisión) de Szifrón se arma en clave cinematográfica, creando un mundo absolutamente verosímil y fantástico. Lo que se ve, entonces, es una lectura de la realidad a través de la reinterpretación en clave de cine.

A ver si me explico más claramente: los mundos que crea el director no son del realismo típico del cine argentino (ni del sudamericano), sino que están más a gusto en ese universo paralelo del cine norteamericano. Ya voy a hablar un poco más sobre ese punto, pero antes, para dejar más claro, hablemos un poco de algunos de los relatos salvajes.

Cada relato existe en un lugar específico. Sus personajes son verosímiles, hablan como personajes reales (Szifrón es muy hábil escritor, y también posee un muy buen oído, claramente), y se comportan dentro de las claves de verosimilitud que les da el relato en sí. Asimismo, todos los relatos ocurren claramente en Argentina. Pero es una Argentina poco específica, casi neutra, salvo en las necesidades del guión (como en el relato que transcurre en una casa, en la que se señala específicamente y en forma casi innecesaria San Isidro, como elemento determinante de un contexto socioeconómico). Lejos está el costumbrismo acostumbrado (valga la aliteración) de otros directores.

Como decía, el mundo del director no es necesariamente el real. Es un reflejo, un espejo de nuestras realidades. Es esa relectura del mundo real a través del absurdo de las historias, que llevan la cotidianeidad a los extremos, hasta que los rompen.

Szifrón filma como casi ningún director de cine argentino (quizás el fallecido Bielinsky), con la precisión milimétrica del (buen) cine norteamericano. Ni que hablar que sus influencias están a flor de piel (el tercer corto le debe tanto o más a Spielberg, que la nueva de Godzilla). Esa forma de contar, lejos del costumbrismo, con un montaje y posicionamiento de cámara, con un lenguaje claramente "americano", no hacen a la película menos argentina, sólo más accesible, quizás a un público internacional.

Porque nada grita más argentinidad que el corto en el que el protagonista es Darín, en el que se da la gran recompensa a la violencia desatada. Porque el malo es el sistema, y la rebelión es aplaudida. En un thriller argentino, la ley y el orden casi que no pueden ser los buenos. Los valores (además de los diálogos, como dije) son de una argentinidad apabullante. Szifrón logra, con sus modos "yanquis", hacer una película 100% argentina desde la humanidad de sus personajes. Creo que sólo allí, el plano final de ese relato puede haber surgido.

Por el lado actoral, el elenco es demasiado bueno. No se le puede pedir menos que la excelencia, y la verdad que todos cumplen con creces. Cada uno perfecto, aun con participaciones muchas veces brevísimas, por los condicionamientos del formato.

Es cierto que el conjunto tiene altibajos. El primer relato es un poco corto y quizás el más absurdo (aunque su plano final hace que valga la pena todo, y pone el tono para lo que vendrá). El segundo relato, en un restorán perdido es excelente, con grandes dosis de Hitchcock y humor negro. El tercero (y quizás técnicamente el mejor) es la versión Szifrón de "Duel", la de Spielberg. El cuarto corto es la fantasía argentina, también con mucho humor. El quinto corto tal vez sea el más flojo, sobre todo por no generar real tensión. Y el último es el que probablemente sea el favorito de muchos, con una gran factura técnica y excelentemente actuado.

La unidad temática es lo suficientemente ligera como para que los relatos no se sientan reiterativos. En ellos, los lugares de quienes se comportan salvajemente varían, y hay salvajes en el fuera de campo, héroes y villanos. También, es cierto, existe una cierta falta de honestidad en la representación de la violencia desatada. Pero se le perdona, porque simplemente suena a posterior racionalización de algo que en el momento no importa realmente.

En definitiva, se trata de una antología despareja pero genial, con momentos muy altos, grandes actuaciones y muy bien filmada. No imagino un futuro en el que Szifrón no siga filmando, quizás  incluso afuera de fronteras.

[**** *****]

martes, septiembre 02, 2014

Los tanques de Moscú

Este es un post sobre política uruguaya. Están advertidos.

Algunas precisiones previas:

1. Voté al Frente Amplio y a sus candidatos en las elecciones de 2004 y 2009 (el candidato de 2009 no era mi favorito, pero lo voté igual).

2. Voto al Frente Amplio, pero no milito, y tengo ciertas dudas con definirme "frenteamplista". No creo que la política sea como el fútbol. A Nacional se lo quiere siempre, a pesar de los que estén. Los partidos políticos se votan (o no) por las ideas, pero sin duda por quienes están.

3. Me parece perfectamente respetable votar a cualquiera de los partidos, y no creo que alguien tenga mayor o menor valor por votar a uno u otro. Claro que me gusta coincidir políticamente con la gente, pero eso es un tema relacional, no inherente a la persona en sí.

Ahora vamos a lo medular: hoy tuve un momento de ¿calentura?, en el que hablé sobre política, sobre las campañas de no a la baja de la edad de imputabilidad y la campaña política del FA para las elecciones. La primera, ostensiblemente más exitosa que la segunda.

Me permití ilustrar la diferencia en el éxito de ambas campañas señalando un escenario posible de lo que pasa si el plebiscito sale negativo y gana Lacalle Pou.

Acá el tuit:


Lo que pasó después es que se me habló de tremendismo, de plantear que si pierde el FA se acaba el mundo, de que lo que dije era comparable a cuando los partidos tradicionales hablaban de los "tanques de Moscú" que venían con un gobierno del FA.

Y no, discúlpenme, pero no es lo mismo.

No creo que si gana la derecha sea el fin del mundo (y quien discrepe con que al PN y PC se les llame "derecha" tendrá que explicar por qué no lo son, pero en principio me parece una denominación absolutamente válida). Ni siquiera creo que eso que planteo en el tuit sea "el fin del mundo".

El fin del mundo fue la crisis en 2002. Lo otro son (a mi entender) retrocesos. También se los puede llamar cambios, si se quiere ser ecuánime, y cada uno valorará si para bien o no.

¿Por qué no son tanques de Moscú? Porque cada una de esas cosas a las que "despido" en el tuit, son cosas a las que Lacalle Pou se opone. En mayor o menor medida, con mayor o menor vehemencia.

¿Por qué lo de las 8 horas de los rurales no es como los tanques de Moscú? Porque el FA nunca planteó traer tanques de Moscú, pero Lacalle Pou sí dijo que el régimen de 8 horas no se adecua al trabajo rural. No lo inventé yo, está ahí, búsquenlo. Que después se haya querido acomodar, es otro tema, pero claramente el candidato a presidente por el Partido Nacional no cree que en el campo se deban trabajar sólo 8 horas. Chau 8 horas rurales.

¿Por qué lo de los consejos de salarios no es como los tanques de Moscú? Porque el FA nunca planteó traer tanques de Moscú, pero LP dice que los consejos tienen que cambiar para no estar tan a favor del trabajador. LA JUSTIFICACIÓN DE LA EXISTENCIA DE LOS CONSEJOS DE SALARIOS ES ESTAR A FAVOR DEL TRABAJADOR! Su razón de existir es compensar el poder que tiene el empresario para con el trabajador individualmente considerado. Cambiar esto implica desnaturalizar el consejo de salarios. Chau consejos de salarios.

¿Por qué lo de la marihuana legal no es como los tanques de Moscú? Porque el FA nunca planteó traer tanques de Moscú, pero el candidato a vice de LP es famoso por la frase "¡No planten nada!" en referencia a la derogación de la ley. ¿Necesito aclarar más? Chau marihuana legal.

¿Por qué lo de los abortos seguros no es como los tanques de Moscú? Porque el FA nunca planteó traer tanques de Moscú, pero Pedro Bordaberry, que va a ser necesariamente el principal aliado del PN en un eventual gobierno, dijo abiertamente (en "No toquen nada", búsquenlo), que de conseguir mayoría parlamentaria para derogar la ley de interrupción voluntaria del embarazo, la derogaría. Y Lacalle Pou votó en contra de esa ley. Por lo tanto, no es para nada descabellado decir que, si les dan los votos, la derogarían. Chau abortos seguros.

No soy tremendista ni injusto. Que Lacalle Pou, cada vez que se le pregunta por una actitud y opinión previa la relativice al punto tal de que pareciera que nunca está en contra de nada, es problema suyo, pero lo que hizo cuando tuvo que votar y lo que hizo su partido en el gobierno, deberían hablar más que los slogans de campaña.

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