sábado, marzo 05, 2016

Crítica: Brooklyn


No hay lugar como el hogar

La de "Brooklyn" es una historia de dos amores, sí, pero no exactamente de los dos que los avances nos hacen suponer. Sí, Eilis se enamora de un chico ítalo-americano en Brooklyn, y éste cambia su vida. La fría New York se vuelve más cálida, más llena de esperanza y de promesas de futuro.

El otro amor, al volver, no es el de Jim (Domhnall Gleeson). El otro amor es el hogar, el pueblito de Irlanda que se presenta ante sus ojos al regreso de una forma totalmente distinta. Allí hay familia, ahora sí parece ofrecer un futuro. Ahora en Irlanda hay esperanzas.

Y allí subyace el meollo del asunto, entre el lugar nuevo con el amor nuevo o el hogar "verdadero", con las puertas abiertas.

"Brooklyn" es una historia de inmigrantes encontrando un nuevo hogar y encontrándose a sí mismos y a otros, una historia de identidad tan típica del siglo pasado y el actual.

Saoirse Ronan es perfecta. La suya es una actuación brillante. Eilis es perfectamente reconocible y cambia, muta frente a nuestros ojos y se convierte en una persona nueva sin perder su esencia.

El resto del elenco acompaña más que bien, con un gran destaque de Julie Walters, Jim Broadbent y Emory Cohen (a quien no tenía el gusto de conocer, pero hace un papel de Tony entrañable).

Visualmente "Brooklyn" está muy bien lograda, cambiando sombras invernales por luces de verano, pintando ambas costas del Atlántico con colores antagónicos y complementarios.

Quizás la mayor dificultad de la película sea que necesita de estirar la credibilidad al máximo para generar el conflicto necesario. Cuando una película presenta un problema que podría evitarse con sólo una línea de diálogo y no da razones claras por las cuales no se dice, queda todo pendiente de un hilo muy fino.

Afortunadamente, la gran actuación de Ronan logra disimular esa falencia.

Vale la pena.

[***1/2 *****]

Crítica: Room



Interiores

"Room" es una película íntima, en un sentido espacial y personal. Es acerca de una madre y un hijo que tratan de sobrevivir al horror de un encierro forzado, juntos, pero a la vez cada uno a su manera.

Para Joy existía vida antes del encierro. Para Joy existe el mundo exterior como algo concreto, conocido, anhelado. Para Jack no. Para Jack el mundo por fuera de las paredes es bidimensional y abstracto, un mundo al que se accede a través de la televisión.

Cuando salgan (y esto no es spoiler porque está en los trailers), cada uno vivirá su adaptación de una forma única, también.

Se trata sin dudas de una historia de supervivencia no física sino emocional. Hay que sobrevivir al encierro, pero también a la liberación. ¿Cómo se relacionan dos personas que vivieron en un cuarto de tres por tres, cuando tienen el mundo a su disposición? ¿Cómo cambia su relación junto a su manera de ver la vida?

Brie Larson hace un trabajo excelente de principio a fin. Dice mucho cuando habla, pero mucho también con sus silencios.

Jacob Tremblay es una revelación. Impresionante, maravilloso, debió ser él quien se llevara el Oscar a mejor actor antes que DiCaprio (sí, por supuesto que es actor protagonista y no de reparto). Lo más trágico es que ni siquiera estuvo nominado. Tremblay es tan pefecto que asusta. Jack existe perfectamente gracias a su trabajo.

"Room" es una película bien filmada, con un muy interesante manejo de los espacios y con excelentes actuacionas.

Muy recomendable.

[***1/2 *****]

Crítica: Anomalisa



No sos vos, soy yo

En Anomalisa el otro es uno. Uno en el sentido de uno solo y de uno mismo. Charlie Kaufman juega con la percepción del mundo tanto del protagonista como del espectador. De este último, exige la complicidad, la aceptación de lo extraño para dejarse llevar en un viaje inusual.

Un detalle no menor: todos los personajes que no son el protagonista y Lisa tienen la misma voz y básicamente el mismo rostro. Y sí, por supuesto que eso es importantísimo para el desarrollo de la historia.

El mundo de "Anomalisa" es el mundo de su protagonista, es cómo el lo ve y lo percibe. Así, la uniformidad de los otros es opresiva y desesperante. Así, Lisa es salvadora y única, la que rompe de manera involuntaria con la monotonía, la que es especial.

Por supuesto que nada es tan sencillo. Kaufman (que, por cierto, es el escritor de la excelente "Eterno resplandor de una mente sin recuerdos") tiene mucho para decir, y no da para hablarlo acá. Pero sin dudas se trata de una película valiente y arriesgada.

Los riesgos que toma la película arrancan con el formato de animación, tan extraño y casi anacrónico, lleno de texturas y una emotividad extraña. También existe en la limitación en las voces, y ni que hablar con que se trata de una película no apta para menores (tiene desnudez y sexo... sí, con "macaquitos").

Pero el riesgo grande está en lo que dice de sus personajes, en lo que nos quiere transmitir, en su tono nostálgico y amargo. "Anomalisa" es una película de personaje(s) en crisis, introspectiva, inteligente, directa y que no perdona. Pero nunca es cínica ni maniquea.

Estupenda: para rumiarla, pensarla, sentirla. Algo diferente, totalmente. Y muy bienvenido.

[**** *****]

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