lunes, septiembre 30, 2013

Crítica: The Bling Ring




La vida, como cartera nueva

Sofía Coppola cuenta, una vez más, luego de la fallida "Somewhere", una historia que tiene que ver con el mundo de las celebridades. Pero esta vez el enfoque es distinto, ya que el ojo estará puesto en la sociedad en sí, y en su relación con las celebridades de hoy.

El mundo que presenta la directora es fascinante y a la vez aterrador, con padres que crían a sus hijos educándolos en sus casas, utilizando como métodos ideas new age de esas baratas que se venden en los libros. Y para peor, ni siquiera de lo poco que tiene ese mensaje casi vacío, parecen aprender.

Al mismo tiempo, los delitos de los jóvenes de la película parecen casi un accidente. No es ese el punto. El tema no es si las joyas, carteras, zapatos, etc. de Paris Hilton o Lindsay Lohan valen mucho o poco. Lo que importa (lo triste, quizás) es que sean importantes.

En "The Bling Ring" la crítica está presente, aun cuando casi no es explícita, aun cuando no hay una constante condena, y sólo en un par de líneas de diálogo, se escucha alguna reflexión que resulta casi innecesaria.

El grupo de jóvenes actores es muy bueno, y todos venden perfectamente la idea de que son adolescentes huecos de Los Angeles, pero casi por diseño más que por elección de vida. A ellos se les suma una excelente Leslie Mann en el papel de una madre tan llena de buenas intenciones, como perfectamente incompetente para cumplir su rol de tal.

Coppola vuelve al camino correcto con esta cinta, que no es particularmente memorable, pero que sí es efectiva ya que entretiene y logra decir todo lo que tiene para decir, sin necesidad de escribirlo en las paredes.

Hay esperanza, al menos para la directora. ¿Para la sociedad que muestra? No me arriesgaría a decirlo.

[*** / *****]

Crítica: La Cacería


Cicatrices

El tema del abuso infantil es de esos que encienden todas las alertas (y con razón). Es un tema complicado, horrible y que debe tratarse con muchísimo cuidado. Más, a la hora de hablar de acusaciones en falso, porque no se puede relativizar.

Por eso el director nos muestra cómo surge la falsa acusación contra Lucas (el protagonista, un muy buen Mads Mikkelsen), y nos pone en la situación concreta, no especula, y no nos hace moralmente cómplices.

Lo que queda es mirar cómo la histeria, las buenas intenciones que terminan siendo perjudiciales, el temor, la violencia, todo se va juntando y lleva a esa cacería no tan metafórica del protagonista.

"La cacería" está bien narrada, y llama a veces la atención en su sobriedad, en su falta de excesos narrativos, al punto tal que, comparada con lo que sería un tratamiento más "hollywoodiano", parece hasta temerosa de exagerar.

Todo se centra en los personajes, en especial en Lucas, a quien Mikkelsen, muy lejos de Hannibal, lo dota de sobriedad, pero sin nada oculto. Simple, directo. El personaje se muestra tal cual es, y es sólo la mirada de los otros la que lo desdibuja. Su trabajo es sólido, justo, sobrio.

¿Cómo se sobrevive a la histeria? ¿Cómo se vuelve atrás? Temas más que interesantes, que la película resuelve en una forma muy interesante.

Puede resultar un poco incómoda, de a momentos, pero vale la pena darle una mirada.

[*** / *****]

sábado, septiembre 28, 2013

Crítica: Gravedad


El cine, por sobre todas las cosas

¡Qué suerte que existe Alfonso Cuarón! ¡Qué bueno es que existan los directores dispuestos a innovar, a buscar los límites de lo que se puede contar cinematográficamente! El cine, como ningún otro medio antes, puede llevar a una experiencia transportadora de una verosimilitud tal, que el espectador puede sentirse parte de la historia. Cuarón lleva más allá los límites de lo narrable.

Hace unos diez años demostró que puede perfectamente existir arte en la forma de transformar la literatura ¿infantil? en cine. Luego nos iluminó sobre una forma inmersiva de utilizar planos secuencia, para buscar una realidad aumentada. Ahora, con su experiencia acumulada, "Gravedad" se convierte en una experiencia única, nueva, que parecía imposible.

Sandra Bullock y George Clooney. Dos actores capaces de mucho, que solos llevan adelante los noventa minutos de metraje. Sobre todo Bullock, que está casi todo el tiempo en pantalla y nos lleva con ella a la deriva en el espacio, que nos hace sentir su desesperación, su esperanza, y también su desesperanza. Su actuación es un tour de force que conmueve y vuelve humano lo que podría quedarse en un mero ejercicio de estilo.

Porque cuando se lleva tan lejos la tecnología, cuando se busca innovar tanto, no se puede perder el norte de lo humano. Lo sabían Spielberg, Lucas (aunque posteriormente lo olvidó), Cameron, la gente de Pixar, y lo sabe también Cuarón.

La tecnología existe hoy al punto que nada parece imposible de contar, y Alfonso nos maravilla mostrándonos cuán lejos se puede llegar. "Gravedad" es una película desesperante, tensa, llena de horror, y a la vez hermosa, impresionante, de una cualidad estética tal, que deslumbra.

Cada plano secuencia interminable está al servicio de la historia. Cada detalle, cada giro en el espacio es un factor más para que el espectador se sienta parte de la acción. Impecable.

Todo funciona. El ritmo, la cinematografía, el sonido (y la falta del mismo), la música.

"Gravedad" es una revolución, una película que no sólo es muy buena, sólida, entretenida, técnicamente brillante, sino que es fundamental, imprescindible para entender lo que el cine puede ser.

Imperdible.

[**** / *****]

Quizás también te interese...

Related Posts with Thumbnails