lunes, julio 11, 2016

Critica: Día de la Independencia: Contraataque



Combo extra queso

La original "Día de la Independencia" pertenece a un mundo cinematográfico que ya no existe. En 20 años cambiaron tanto las cosas, que parece increíble. Pero la realidad es que, lo que nos vendió a los espectadores la película original era esa sensación de ver algo único.

El trailer de la película del 96 culminaba con la destrucción de la Casa Blanca. Un efecto logrado con un modelo a escala y algunos retoques.

Hoy en día ya nada nos sorprende. Todo se hace por computadoras y todo parece posible. Entonces, ya el gancho de ver algo único no existe más. El cine ganó en posibilidades, es cierto, pero ahora que todo es posible, nada es realmente asombroso.

Entonces, ¿qué le queda a esta nueva película para ofrecernos?

Podría ofrecer una historia con personajes complejos e interesantes. Pero no le podemos pedir a Roland Emmerich que comience a esta altura de su vida. Podríamos pedirle actores carismáticos, pero nos tendremos que conformar con Liam Hemsworth y Maika Monroe, que está bien, pero no es Mae Whitman (a quien deberían haber llamado para que volviera a hacer el papel de la original, ya que una comediante buena le podría haber dado muchísimo más a la película).

Quienes sí aportan son los originales. Sobre todo Jeff Goldblum, Bill Pullman y Brent Spiner (que interpreta a un personaje en una pareja gay, algo que se agradece entre tanta heteronormatividad en los tanques de Hollywood).

Pero algo pasa con esta nueva "Día de la Independencia", que viene a salvar todo lo que veníamos diciendo: la película acepta con los brazos abiertos su condición de cine clase B (con efectos caros, eso sí), y decide tomarse la libertad de divertirse con eso, de no tomarse tan en serio, de simplemente disfrutar.

Y cuando Emmerich no se lo toma tan en serio, cuando parece guiñarnos y decirnos "esto es para divertirse", se vuelve llevadera y disfrutable.

Lejos está de ser una gran obra. Lejos, también, de ser memorable. Y sin embargo, funciona. Sí, con algunos golpes (un primer acto pesado, por ejemplo) y una falta absoluta de verosimilitud, pero si la película no se lo toma en serio, ¿por qué habríamos de hacerlo nosotros?

Pop, refresco, y dejarse llevar. ¡Salud!

[*** *****]

Crítica: Buscando a Dory

Hace agua

Existe un motivo por el cual algunos personajes son protagónicos y otros son secundarios. Entender por qué unos funcionan en un modo y otros no, es poder apreciar las necesidades de la historia y la relación que se crea con el espectador.

Dory era un secundario en "Buscando a Nemo", y tiene sentido, porque existía casi como una complicación a la trama. Estaba entre la ayuda y el obstáculo, además de ser el "comic relief" que necesitaba el drama del hijo perdido. Y si, además, resultaba adorable y memorable, mejor.

Pero todo eso que funciona bajo determinadas circunstancias, no tiene por qué hacerlo cuando éstas cambian. Quiero decir, básicamente, que Dory no debería ser protagonista y "Buscando a Dory" sufre por ello.

No se trata de un caso extremo. Esto no es "Cars 2" (¡¿en qué estaban pensando?!) pero los problemas de memoria del personaje son un hándicap, que se resuelve haciéndolos aparecer y desaparecer de manera arbitraria.

A ello se le suman referencias a la película anterior, que a veces funcionan y a veces no.

No quiere decir que no haya cosas que estén bien. Los secundarios se roban varios momentos. El pulpo Hank es genial, y los leones marinos también (en la versión en inglés con subtítulos funcionan estupendamente). Y la aventura es entretenida y visualmente deslumbrante.

Sin embargo, la credibilidad se pierde cerca del final, sacando a los personajes de su hábitat, llegando a extremos que parecen exagerados en pos de crear una aventura "larger than life".

Lo que nos queda es una secuela un poco simpática, con cosas buenas, pero nada memorable. Afortunadamente es entretenida. Puede y debe rendir más.

[**1/2 *****]

miércoles, junio 15, 2016

Crítica: Neighbors 2


Girls just wanna have the right to have fun

Sí, la idea es que se repite la dinámica de la vez anterior, pero hay un enfoque distinto. En "Neighbors 2" existe una intención patente de subvertir el status quo, de poner a las mujeres en un lugar distinto. A esos efectos, hay varios chistes y referencias, y hasta momentos en los que se juega con la cuarta pared. Y  en su gran mayoría funcionan.

Hay que reconocerle a los escritores que encontraron una vuelta interesante para justificar la existencia de la película y que se sienta familiar, pero distinta. La necesidad de darle a las chiquilinas un ámbito para expresarse y para ponerse en pie de igualdad con los hombres, las pone en un lugar distinto, y les da un motivo válido para que simpaticemos por su causa. A partir de eso, es más interesante ver el conflicto, porque no podemos más que dudar a la hora de tomar partido.

Entonces se logra algo inesperado: llamarnos la atención sobre las relaciones entre los sexos y la cultura machista. Sí, es explícito, pero es inteligente en su planteo, equilibrado y bienvenido. Un poco de ambición en la comedia mayormente liviana, no viene nada mal.

Muy bien están Seth Rogen y Rose Byrne. También Chloe Moretz y el resto de las chicas. Pero quien realmente se luce acá es Zack Efron, en un papel que le exige mucho en términos de comedia, tanto en diálogos como en comedia física. Es quizás su mejor papel. Carismático y simpático, consciente de que no luce como cualquier hijo de vecino, y dispuesto a todo.

La película pelea contra todo tipo de estereotipos y preconceptos y nos invita a pensarlos y ser críticos con nuestros propios prejuicios, pero sin perder el sentido de la diversión, ni dejar pasar oportunidades para hacer chistes de cualquier tipo.

Es exagerada e ilógica, sí, con momentos de comedia más cercana a los Looney Tunes que a la vida real, pero eso no importa, porque lo real está claramente definido y el humor simplemente nos pide que nos dejemos llevar. Funcionando los chistes, y siendo honesta con sus relaciones de género y generacionales (que no es lo mismo), logra convencernos fácilmente.

Una de las pocas comedias que parece mejorar lo hecho por su antecesora.

Muy disfrutable.

[***1/2 *****]

Crítica: X-Men Apocalipsis



Crisis en mundos infinitos

Suficiente, Bryan Singer. Ya está. Ya entendimos: el profesor Charles Xavier y Magneto son "frienemies". Nos queda claro. ¿Podemos pasar a otra cosa? ¿Podemos contar otra historia?

"X-men: Apocalipsis" es una película embretada en una continuidad de la que no puede despegarse, pero que tampoco respeta del todo, convirtiéndose en un menjunje irreconocible y caprichoso. ¿Por qué pasaron 10 años desde la última historia? ¿Es porque habían pasado 10 años desde la anterior? ¿Qué ventaja narrativa tiene eso? ¿Cuál es el objetivo? ¿Por qué el paso del tiempo (20 años desde "First Class" no se les nota a los personajes?

Esta es una historia traída de los pelos, en la que, una vez más, como está pasando demasiado en las películas de superhéroes, hay un primer acto lleno de escenas inconexas y que no aportan nada. En "Apocalipsis" las cosas pasan. Las vemos pasar. No nos importa. Pasan más cosas y hay una gran confrontación final.

Por el desarrollo de los personajes, no pregunten.

Otra vez, el único que tiene algo interesante es Magneto. Otra tragedia. Siempre tiene que ser el "malo, pero...". El problema es que "X-men" se estrenó hace ya 16 años. Esta historia ya la vivimos demasiadas veces. Singer ya no tiene más nada que decir, ya ni la metáfora racial/sexual está casi presente. Ya nada le importa. Ni a él, ni al elenco.

Jennifer Lawrence había hecho "Winter's Bone" y firmó para "X-men First Class". Y su carrera explotó con "Hunger Games". Y ganó un Oscar por (la horrible) "Silver Lining's Playbook". Y ya no quiso estar acá, pero el contrato se lo exige. Y tiene menos ganas que yo de madrugar. ¡Por dios!

La película es visualmente poco atractiva, no hay nada que valga la pena ver. No es tan fea como "Batman v Superman", pero es quizás más chata.

Como en "Civil War" hay cameos para el regocijo de los fans (si es que pueden regocijarse con algo en el medio de la abulia). Pero nada más. Ni siquiera se respeta la historia de entregas anteriores, ni mucho menos las hipotéticas posteriores.

Si por lo menos fuera entretenida, se le perdonarían un poco los problemas. Pero no.

Meh.

[** *****]

domingo, mayo 08, 2016

Crítica: Captain America: Civil War


Fan service

Dos películas de superhéroes en el año cuya premisa enfrenta a quienes deberían ser "superamigos", no parece coincidencia. Y en cierta forma no debe serlo, porque a más de 15 años de X-Men, ya estaría siendo hora de destruir las relaciones.

Más allá de ese eje en común, la nueva de Marvel es bastante diferente a la de DC, partiendo de lo básico que es que "Civil War", sin ser una gran película, es buena, cosa que no se podría nunca decir de su rival.

Ojo, en esta nueva cinta de los hermanos Russo, hay problemas varios. Para comenzar debe señalarse que la acción está, por momentos, pobremente filmada. Cuando hay efectos digitales, está todo bien, pero cuando la batalla se pone cuerpo a cuerpo (como en la primera escena de acción), aparece el síndrome de la cámara hiperkinética, y del corte rápido, convirtiéndose todo en un corte y pegue confuso y con un falso sentido dinámico.

Por otra parte, se recurre a desviaciones innecesarias y antinaturales para traer a escena a los personajes que, caprichosamente, el film quiere poner en juego, forzando y perjudicando el eje narrativo.

Y, finalmente, cuando se arma la gran batalla, hay personajes que quedan casi completamente de lado, como si los directores hubieran sido incapaces de mantener todas las pelotas en el aire. El arte del malabarismo con todos estos personajes no es tarea fácil, sino pregúntenle a Joss Whedon, que sigue en año sabático después de "La era de Ultrón".

Más allá de eso, la película se sostiene principalmente por la fuerza de sus personajes y quienes los interpretan. Esta es una gran diferencia con "Batman v Superman". Aquí a la mayoría los conocemos de varias películas, sabemos lo que los motiva, entendemos su pasado y cómo éste informa sus comportamientos. Y, por supuesto, hablamos de actores que están mayormente más que probados en sus papeles.

La fuerza de estos personajes es tal, que permite obviar una narrativa forzada, y con escenas cuyo propósito es hacerlos brillar, pero sin riesgos narrativos, sin que nada de esto implique una verdadera evolución para ellos ni para la superestructura del MCU.

A Robert Downey Jr. habría que empezar a reconocérsele el trabajo que hace como Tony Stark. Es, quizás, el más humano de todos, y llena de carisma cada una de sus actuaciones. Aquí, una vez más, se luce. Pero también están bien Scarlett Johansson y Chris Evans, por nombrar los más significativos.

Pero quien realmente se destaca es Tom Holland, el nuevo Peter Parker / Spider-Man. Verlo es un goce infinito, porque parece salido de un cómic. El problema es que su inclusión en la película es tan antinatural, que cuesta reconciliar su presencia con la narración. Pero claro, los one-liners y el carisma hacen que nos olvidemos de todo.

La historia juega en un equilibrio precario, tratando de justificar el conflicto (al que el nombre "Civil War" le queda enorme, ya que se trata de una docena de tipos enfrentados) y de darle valor a las posturas contrapuestas. Esto no quiere decir que no tome partido (la película tiene el nombre de uno de los personajes, cabe destacar), pero lo hace mal, y esto no la ayuda, porque tiene que poner en  rol de antagonista al personaje con el punto de vista más lógico.

En definitiva, resulta una película sostenida en base a actuaciones, a dejar brillar a sus personajes, a presentar un conflicto medianamente plausible y a ser por momentos muy entretenida. Tiene sus fallas, pero está bien.

[*** *****]

domingo, abril 24, 2016

Crítica: ¡Salve, César!

El cine como experiencia religiosa

Los hermanos Coen son una de las raras parejas de directores que trabajan habitualmente en Hollywood. Juntos poseen un sentido del humor muy particular, que se nota especialmente en una forma de escribir diálogos única.

"¡Salve, César!" es una película con un argumento liviano, casi mínimo. Porque lo que importa, lo que les importa a Ethan y Joel, es la construcción de los personajes, las interacciones, los diálogos, los momentos graciosos, disparatados, absurdos.

Así abundan los chistes, algunos obvios, otros un poco más oscuros e inspirados en la historia del Hollywood de los años 50.

Los Coen saben (y de hecho lo demuestran) que el "star system" de la época dorada de Hollywood era un sistema perverso. Saben, también, que muchas veces la interferencia en los estudios llevó a películas terriblemente malas. Pero eso no les impide mirar la época con cariño, no les impide teñir la cinta de nostalgia.

En el proceso, se sacan el gusto de armar coreografías espectaculares (una de ellas acuática) y de llenar el metraje de referencias y alusiones a la vida real.

En el medio de esta dicotomía de la alegría del cine y la nostalgia de un pasado ostensiblemente idealizado, juegan con tomar en serio y literalmente cosas que no lo eran tanto (como ser la amenaza soviética) y de hacer casi un chiste de otras (la intromisión en la vida de las estrellas).

El elenco es francamente impresionante. Josh Brolin hace un muy buen trabajo, pero también George Clooney, Scarlett Johansson, Jonah Hill y un estupendo trabajo de Channing Tatum. ¡¿Y qué decir de Ralph Fiennes?!, confirmando aquí esa veta para el humor que había demostrado tan bien en "Grand Budapest Hotel".

Como si no fuese suficiente, la película se permite jugar con la religiosidad y la iconografía religiosa, con la culpa, con la sensación de un fin mayor, un fin elevado. El cartel que señala que aún falta filmar la aparición divina, es tanto un chiste como una alusión al cine llenando ese vacío sobrenatural.

Al final del día, el mensaje parece ser que "there's no business like show business". La magia del cine se vive tanto dentro como fuera de la pantalla.

Muy buena. Y para los amantes del cine, francamente imperdible.

[**** *****]

miércoles, abril 13, 2016

Crítica: El libro de la selva


Lo esencial
Desde hace unos años a esta parte, Disney se ha dedicado a explotar su enorme catálogo con remakes o adaptaciones "de carne y hueso" de sus películas animadas. Si bien podemos encontrar indicios en décadas pasadas ("101 dálmatas") la nueva ola comienza, probablemente, con "Alicia en el País de las Maravillas" de Tim Burton, allá por el 2010.

"El libro de la selva" es y no es parte de lo mismo. Lo es, porque sin duda que el estudio dio luz verde a esta película basada en el éxito que viene teniendo esta nueva ola. Pero es diferente porque es un proyecto impulsado por su director Jon Favreau, y sobre todo porque afirmar que no se trata de una película animada resultaría un tanto temerario.

Mowgli (Neel Sethi, en un buen trabajo) es el único personaje realmente de carne y hueso en pantalla. A él se suman una serie de personajes hechos por computadora. Claro, son fotorrealistas, y no se asemejan a dibujos animados, pero no dejan de ser productos de la animación.

El fotorrealismo de la cinta es, a mi entender, un poco desconcertante por momentos, y el mundo virtual fuerza a preguntarse acerca de la necesidad de crear este universo para la historia. La película animada ya existía, ¿cuál es el punto de esta cinta? ¿Qué ganamos con que exista esta versión?

Dejando esas cuestiones más filosóficas de lado, "El libro de la selva" es una película visualmente muy interesante, entretenida y linda, si bien sorprendentemente sencilla.

El elenco que acompaña está en general muy bien, destacándose Bill Murray y Ben Kingsley. Scarlett Johansson está tristemente desaprovechada (solo una escena) y Christopher Walken es Christopher Walken hecho mono, con lo bueno o malo que eso pueda considerarse. Quizás el mejor sea el recientemente fallecido Garry Shandling como un puercoespín que hace las veces de comic relief.

Lo que llama la atención, además de lo estético, es la simpleza argumental de la historia. En este sentido, no deja de quedar una cierta sensación de falta de ambición, como si los rubros técnicos se hubiesen llevado toda la atención, dejando al guión en segundo plano.
 
Por otro lado, pareciera Favreau debatirse entre el realismo y la fantasía, sin dejarse llevar por esta última. Lo que en una versión 100% animada se da por supuesto, aquí genera dudas. Ese punto exacto entre ambos extremos, es lo que no se termina de alcanzar.

Dicho esto, no puede negarse que se trata de una película bien armada, bien "actuada" (por así decirlo), muy atractiva visualmente, y llevadera.

Simple, a pesar de lo complejo que haya sido crearla y un quizás un poco innecesaria. Pero está bien.

[*** *****]

lunes, abril 04, 2016

Crítica: Batman v Superman

Why so serious?

En el capítulo anterior de la saga de Zack Snyder al frente del nuevo universo cinematográfico de DC, vimos cómo creó una película llena de frases e imágenes grandilocuentes, pero carente de personajes. Además, fuimos espectadores de una de las mayores traiciones a la esencia de un personaje ya mitológico. Cabría preguntarse, entonces, si en esta nueva entrega se corrige el rumbo.

La respuesta es que no. Snyder sigue contándonos sobre sus personajes a través de percepciones, a través de lo que otros ven de ellos, si los admiran (muy poco), si les temen (de esto hay bastante), si planean destruirlos (motivos no faltan). Pero nunca se permite, nunca NOS permite, acercarnos, comprenderlos en su esencia.

En parte esto es ya que nunca se comportan como seres pensantes y tridimensionales.

No quiero entrar demasiado en el tema del código de ética de ambos personajes fuera de esta encarnación puntual (y de cómo se lo traiciona una y otra vez), porque, en definitiva, hay que darle a la película la chance de presentarnos su versión, que puede ser tan válida como cualquiera. Pero no se puede aceptar que se sigan creando no-personajes, que actúan a impulsos, que son tan inteligentes como estúpidos, de acuerdo a las necesidades de cada momento del guión. Guión que, por otra parte, es un caos absoluto, de escenas inconexas sólo unidas por un tono depresivo.

En una película correctamente armada, las cosas pasan como consecuencia de las anteriores, la narración fluye en un sentido, pasa A, entonces por eso pasa B y por eso pasa C; en "Batman v Superman", las cosas pasan porque tienen que pasar, punto, y si el guión necesita que Superman se entere cada vez que Lois está en peligro, no hay que justificar cómo, ni por qué. Se entera. En el momento exacto.

Por las dudas, se agregan, además, escenas difíciles de comprender y con un propósito difuso (hay un sueño dentro de un sueño, pero que quizás no sea un sueño sino una premonición, pero cómo podríamos saberlo y qué tiene que ver con nada... vaya uno a saber). 

"BvS" además de contar la historia de sus personajes sustentada en conocimiento que traemos de afuera y no en lo que nos dice la misma película, trata de contar la historia del nacimiento de la Liga de la Justicia. ¿Cómo? De la manera más artificial posible. Los creadores quieren darnos la información, plantar las semillas de lo que vendrá, y simplemente lo hacen. ¿Tiene relevancia al resto del metraje? No, ninguna.

Henry Cavill no es mal actor, pero no puede ser Superman. Con él, no hay contraposición posible a Batman. Es igual de oscuro, igual de sufrido. Affleck hace un buen trabajo, considerando el material que tiene. Hace bien de Bruce y bien de Batman, o por lo menos luce bien haciendo malabares con un guión que lo pinta de psicópata asesino e impulsivo.

Lex Luthor... bueno, cuanto menos digamos de la actuación de Jesse Eisenberg, mejor, porque todavía me duele. Demasiado.

A todo esto: ¿y la pelea? ¿Y la acción?

Digamos que a "Man of Steel" la salvaba una media hora (quizás más) de acción final, que si bien era moralmente cuestionable, era innegablemente intensa. Aquí, ni eso. La acción no está bien filmada (mucho corte, poca geografía, oscura, muy, muy oscura), no atrapa, nada sorprende del todo y no hay sentido de que se juega algo grande.

Al final, pareciera haber un momento de esos que cambian la historia para siempre (aunque causado por la estupidez de los propios personajes, por supuesto), pero obviamente Snyder se arrepiente de la única cosa quizás interesante en su propuesta.

El resultado es un producto visualmente gris (o marrón) y feo, larguísimo, incoherente en su narrativa y en las acciones de sus personajes, carente de sentido de la diversión y la aventura, y que no da ganas de seguir viviendo en ese universo.

Una pena.

[*1/2 / *****]


Quizás también te interese...

Related Posts with Thumbnails