¿Es muy bella mi bandera, mi bandera?

Estoy en un proceso de trámites interminables con el Estado (valga la redundancia). Entonces ayer, luego de firmar unos papeles y otras cosas, me dice la muchacha que estaba en el mostrador que en alguna de las siguientes instancias me iban a pedir (entre otros requisitos) la constancia de la jura de la bandera.

Mi primera reacción fue no tener mucha idea de lo que estaba hablando. Después algo hizo clic en mi cabeza y lo recordé: en el liceo uno está entre un grupo de sus coetáneos, a quienes se nos pregunta si juramos… algo (no me acuerdo bien qué, a lo mejor Andrea, que da clases en liceo, lo sepa).

Leía también en el libro de Carlos Tanco (Yo, Darwin), que aparentemente (y pongo “aparentemente” porque mis capacidades memoriosas no llegan a tanto) cuando uno es más chico “promete” la bandera. La jura vendría a ser como la versión heavy de la promesa.

Pero todo esto me lleva a preguntarme por qué.

Ya he establecido en posts anteriores que el nacionalismo no es lo mío. Pero, más allá de todo eso… ¿cuál es el propósito de jurar honrar y respetar la bandera? Es un símbolo, como cualquier otro, pero nada más.

A lo mejor tenga que ver con el respeto al Estado (no como el conjunto de órganos estatales, sino el Estado como país), pero eso no tiene mucho que ver con la bandera, tiene que ver con el respeto a una convivencia pacífica (ojalá) y democrática. Y definitivamente no es algo a lo que uno se comprometa a los 12.

De hecho, no creo que ninguno de esos actos simbólicos represente un compromiso real de nada. O sea, todos conocemos gente que en el acto dijo “no juro”, sólo por llevar la contra (lo que es realmente una estupidez, pero siempre hay gente que considera que hacer lo contrario a lo que supuestamente debe está bueno, sólo por el hecho de ser contrario a lo que debe).

Hace unos meses leí un trabajo que analizaba la intervención del Estado en la educación. Era para una amiga que está estudiando para profesora de matemáticas en el IPA, a la que el trabajo en cuestión la tenia totalmente desconcertada (era francamente pesadísimo) y me pidió que le hiciera un resumen. Dentro de los argumentos a favor de la intervención estatal estaba la de creación de una identidad nacional.

Si me lo preguntan, eso es contrario al concepto de laicismo. Yo digo: que cada uno elija si ser uruguayo de corazón o no.

Pero claro, no puedo pretender demasiado de este Estado laico (¡por lo menos eso!) en el que el himno dice: “de este don sacrosanto la gloria merecimos”. No voy a profundizar en el tema de la métrica y cómo no coincide la con la música, pero ustedes lo saben.

El año pasado o el otro, estaba toda la cuestión de cuando prendieron fuego la bandera de EEUU. Acá tenemos un delito de “vilipendio de los símbolos patrios”. Dejémonos de joder. La verdad es una reverenda tontería.

No quiero entrar mucho en la cuestión de lo vacío que me parece el nacionalismo (“la convicción que el país de uno es mejor porque uno nació en el”, como diría el gran George Bernard Shaw) porque ya dije que, personalmente, no le veo sentido, pero cada uno sabrá si vale la pena llorar con el himno o no (es una opción tan válida como cualquier otra).

Lo que sí me interesa hoy es, como dije, el tema de los símbolos vacíos. ¿Importa realmente si juré la bandera? Aún si consideramos que para algunas cosas sería bueno que uno demostrara un compromiso con la causa nacional (para ser presidente, legislador, ministro…), ¿alguien puede realmente considerar que un certificado que dice que estuve presente el día de la jura de la bandera es un medio idóneo para reflejar eso?

Bueno, cada uno tendrá su visión a propósito del tema. Me gustaría que me digan lo que piensan al respecto (no debería haber escrito eso, porque cuando nadie comente, va a ser más evidente mi patetismo).

Anyway, los dejo con una cancioncita.



P.D.:No sé. A lo mejor, como en tantas cosas, demuestre una vez más mis contradicciones el 18 de julio cuando vaya a ver The Dark Knight. Capaz que cuando toquen el himno me paro y canto “libertad o con gloria morir” (¿me parece a mí, o todos los himnos del mundo tienen un fragmento muy similar a ese?). Esa tal Gloria debe estar que se re parte porque todos mueren por ella… (¡cuac!).

P.P.D.:Mientras escribía este post, me di cuenta que no recuerdo el por qué de los colores (azul y blanco, btw) de la bandera. Si alguien me hace el favor de desasnarme…

Comentarios

Peter Parker dijo…
Aquí te dejo un centavo, luego pongo el 2do. (este tema va a traer cola...

El Pabellón Nacional es el adoptado por las leyes del 16 de diciembre de 1828 y 12 de julio de 1830. Sus colores son el blanco y el azul, teniendo el sol, que ocupa el cuadro, color oro. La Bandera tiene las siguientes proporciones: el largo y el ancho están en relación de 3 a 2 y el espacio que contiene el sol consiste en un cuadro en la parte superior, junto al asta, que llega hasta la sexta franja, exclusive, de color azul. La primera franja y la última son de color blanco. El dibujo del sol consiste en un círculo radiante, con cara, orlado de dieciséis. El sol tiene un diámetro de 11/15 del cuadro blanco.

Se que no explica lo de los colores, pero si mal no recuerdo en la escuela nos decían que eran los colores del cielo. ¿¿??
Anónimo dijo…
Una pregunta, vi que comprás cosas por Amazon, y quería saber si la única manera de pagar es por tarjeta. No se pueden hacer giros(por ej, Wester Union)? Si me compro un dvd que sale 25 dólares en Amazon, cual sería el total que tengo que pagar para que llegue a mi casa? Que empresa de correo usa Amazon para llegar hasta mi casa(soy de Montevideo). Si me pueden responder estas preguntas, les agradezco. Saludos
Martín dijo…
Peter: una trivia interesante, aunque no me responde del todo lo de los colores.

Anónimo: los métodos de pago y los costos de envío figuran todos en la página, pero creo que no aceptan giros. Para los DVD te sale unos 8 dólares (sin importar el valor del DVD en sí), y por cada DVD que agregues al primero, unos 3 dólares, si no me equivoco.

Te llegan por el correo común. El envío normal está demorando unos 20 días desde que lo pedís. A veces es menos, a veces un poco más (no es lo más común).
Ama-gi dijo…
Amén.
Fénix dijo…
salado. interesante reflexión, funcionario público jejeje. no me da para escribir todo lo que pienso del post en un par de líneas. digamos q estoy un poco d acuerdo con vos en que cada uno tiene derecho a sentirse "uruguayo d corazón o no", y también en que el nacionalismo no tiene sentido. el símbolo q pretendés rechazar es sólo una reificación, y el nacionalismo es un invento, un cinturón de seguridad, pero si está allí es porque las personas precisan sentir una pertenencia y ni el dios de la globalización va a poder con ello.
besos
Martín dijo…
Ama-gi: si alguien iba a entender, eras vos, claramente eras vos.

Irene: son varias cosas. En realidad, por un lado lo del patriotismo, que pienso que es algo medio tonto. Eso no quiere decir que uno no quiera que al país de uno le vaya bien, o que no se sienta identificado con la gente (muy a mi pesar, soy bastante uruguayo en algunas cosas).

Otra cosa es que a uno le quieran hacer creer que "como el Uruguay no hay", que sintamos que Uy es mejor porque sí.

Pero igual el post traté de que fuera más a los símbolos, que esos sí me parecen vacíos, y más como un elemento de adoctrinamiento, que como algo realmente importante.
andal13 dijo…
Ay, Martín, esa frase de Bernard Shaw te juro que es mía!!!! No hay caso, no se puede pensar con la ventana abierta...

A lo del post: no puedo estar más de acuerdo contigo (en respuesta a tu comentario en mi blog, dije que estaba 208 % de acuerdo; y eso que la verdeamarelha es más fea que la nuestra!)
Y si me pongo revolucionaria, te cantaría (mal) aquello de:

"Dicen que patria es
un fusil y una bandera,
patria son mis hermanos
que están labrando la tierra..."


Tengo presente que antes que nada soy un ser vivo, habitante de este planeta... luego soy humana, y por una serie de convenciones, soy uruguaya, como podría ser congoleña o ucraniana... las fronteras son convenciones impuestas, y por lo tanto, cambiantes (deciles a los ex-yugoslavos, si no!)
Y sí es cierto que uno desarrolla un cierto afecto por el terruño, pero es porque nació allí...

Ah... si no encontrás el papelito de la Jura de la Bandera, no te preocupes, el hecho de haberla jurado figura en tu pase liceal.

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