martes, enero 27, 2015

Crítica: The Imitation Game

Imitation games 

Cada película debe ser juzgada por sus propios méritos. Partamos de esa base necesaria, esa conditio sine qua non, que hace a la esencia de una crítica.

Pero no nos olvidemos que, también, cada película existe en un contexto, es parte de una realidad, tanto mundial como de la cinematografía en concreto.

Todo esto para decir que ver "The Imitation Game" después de ver "The Theroy of Everything" puede ser distinto a verlas en el orden inverso.

Porque ambas son la misma película. Claro, por supuesto, tienen diferencias en sus protagonistas, en su iluminación, ambientación, y otra infinidad de pequeñas cosas, pero son innegablemente parte del mismo cine.

Aquí es Benedict Cumberbatch quien se luce en su papel de Turing (o quien la película dice que era Turing, esa es una discusión cinematográficamente irrelevante), como lo hacía Redmayne interpretando a Hawking. Bien, si tengo que elegir, diría que el de Redmayne es un trabajo más logrado, más impresionante, pero ambas películas descansan mucho en su actor principal.

Ambas pertenecen a un mundo de biopics prearmadas, en las que se pueden lucir los buenos actores, y que logran, con mayor o menor suerte, contarnos los avatares de sus protagonistas rumbo a la trascendencia.

Cuando se hace bien, se logra hacer "A Beautiful Mind". Cuando se hace mal, se consigue "The King's Speech". Y con eso quiero decir, también, que hay mucho trabajo en pos del Oscar en todas las películas señaladas, y que la estatuilla no se obtiene siempre con méritos artísticos (en serio, nunca nadie va a poder explicarme el premio a mejor director de Tom Hooper).

Entonces caemos en la comparación. ¿Es mejor "The Imitation Game" que "The Theory of Everything"? En algunos aspectos. Por ejemplo, parece ser dirigida con mayores ambiciones artísticas. En otros, como las actuaciones o la música, el punto va para la de Hawking, que además cuenta con el factor "X", ese que la hace ser más entrañable.

En definitiva, la crítica de "The Imitation Game" se resume a eso: por un azar del destino le tocó ser para quien les escribe, la imitación de otra película reciente. No es mejor, ni es peor. Es distinta en lo pertinente, quizás no tan inmediatamente querible, pero igualmente competente.

Ahora, la ambición la dejamos de lado, ¿no?

[***1/2 *****]

lunes, enero 12, 2015

Las mejores películas (de Hollywood) de 2014

Este año tuvo varias e interesantes películas, entre las que resulta extremadamente difícil elegir la mejor. De hecho, todavía no estoy seguro de cuál es la correcta elección entre las primeras, pero trataré de ser claro en por qué creo que merece estar donde está. 

Y claro, toda elección implica algo caprichoso, y así estamos:

Mención honorable - Guardianes de la Galaxia: Marvel sigue haciendo las cosas bien. Chris Pratt es una nueva estrella, y dos personajes animados se roban la película. Acción, comedia, nostalgia, atractivo visual y disfrute pleno. "Guardianes de la Galaxia" es lo que una película de espectáculo de hoy (un "blockbuster", digamos) tiene que aspirar a ser. Sigan así.

Ahora sí, las 5 del año:

5 - Nightcrawler: Hay películas cínicas que parecen serlo por el hecho de serlo, por el gusto de mostrar "lo que está mal". De este año me viene a la mente "Maps to the Stars" (aún no estrenada en cines en Uruguay). "Nightcrawler" es el ejemplo de cuando sí se hace bien. Jake Gyllenhaal da una de las mejores actuaciones de su carrera, y la película destroza los medios de hoy en día. Cinismo hecho bien. Una película potente. 

4 - The Fault in Our Stars: Discúlpeme el lector por bajar al mundo del cine para adolescentes, pero la verdad, esta visita es merecida. Si tomamos a uno de los mejores (si no el mejor) escritores de género "Young Adult"(YA, le dicen) de hoy, el que probablemente sea su mejor libro, adaptamos su obra de una forma respetuosa pero no sacramental, y finalmente le sumamos una de las mejores nuevas actrices del momento, nos da una película para ver y llorar y llorar un poco más, pero con la sensación de que vivimos algo especial. Mucho podía salir mal en una historia de adolescentes con cáncer. Todo salió bien.

3 - The Grand Budapest Hotel: La consagración de Wes Anderson. Todas sus inquietudes estéticas y temáticas, toda su esencia parece estar destilada en esta película que puede que sea su obra magna. Esperemos que no, y que pueda aun superarse, pero señores, no se puede ser más Wes Anderson que esto, ¡y caramba si vale la pena! Una de las películas más disfrutables del año.

2 - The Wolf of Wall Street: (Sí, es de 2013, pero en Uruguay entró en 2014 y por eso no estuvo en el listado del año pasado). Leonardo DiCaprio es probablemente uno de los dos o tres mejores actores del mundo. Scorsese lo mismo, pero como director. En ocasiones anteriores se habían quedado un poco cortos, pero aquí se potencian y arman juntos un peliculón, una subversión del relato del hubris del poder, en el que el espectador debe debatirse entre el humor, la fascinación y la conciencia de lo terrible que está presenciando. Es como un Citizen Kane pero bajo las drogas (varias de ellas). Una maravilla de dirección, edición, actuación... una maravilla, punto. 

Creo que a esta altura nadie que me siga puede dudar cuál será mi elección para el primer lugar...


1 - Boyhood: Es difícil escribir sobre "Boyhood" sin filosofar sobre la vida y el tiempo. Linklater armó una película imposible y tuvo 12 años para hacerla bien, pero 12 años de oportunidades para arruinarla completamente. El resultado es elegante y dice mucho sin decirlo. Donde Terrence Malik caía en voces en off y digresiones pseudofilosóficas (ver, o mejor no ver "El árbol de la vida"), Linklater pone la cámara y deja que la vida se nos muestre tal como es. Una gran película, hecha aun más grande porque solo existía una forma de ser contada. Fondo y forma juntos para una obra maestra.

Que el 2015 nos traiga más películas de este calibre. Nos seguimos leyendo.

martes, enero 06, 2015

Crítica: La teoría del todo


Historias extraordinarias / Películas buenas

En algún momento, no sé bien cuándo, la andanada de películas basadas en historias reales de vida, las volvió relativamente intrascendentes. No porque las historias no fueran inspiradoras, cautivantes, o simplemente más extrañas que la ficción, sino porque, al final del día, se necesita algo extra, algo que haga que una película se diferencie de tantas otras iguales.

"La teoría del todo" lo tiene y no lo tiene, al mismo tiempo.

Por un lado, la película cuenta con una actuación de Eddie Redmayne que se mimetiza perfectamente con el personaje de Stephen Hawking. Su trabajo con todo el cuerpo es, simplemente perfecto. Ese diferencial, ese factor impresionante, hace que valga la pena verla.

Por el otro, James Marsh, un director que ha sabido crear una obra maestra como "Man on Wire" (si no la vieron, vayan ya, sí, antes de terminar de leer esta crítica, no importa), no logra hacer nada excepcional con la historia que tiene en sus manos.

Sí, visualmente está bien. Sí, tiene estupendas actuaciones (con Redmayne a la cabeza, pero más que bien acompañado de Felicity Jones, que se podría argumentar que es la verdadera protagonista del relato), y en general está sólidamente construida, pero le falta cine.

La vida de Stephen Hawking es absolutamente impresionante en sí, por los obstáculos con los que tuvo que luchar, y los éxitos que consiguió (que no son relativos a su situación, sino éxitos a los que la enorme mayoría de nosotros no podemos compararnos), si tan solo la película hiciera algo realmente extraordinario con ello...

Pero bueno, al cine hay que juzgarlo por lo que es y no por lo que pudo haber sido. Así como está, "La teoría del todo" es una película con una historia extraordinaria, contada de forma prolija, excelentemente bien actuada, y que se disfruta.

Vayan a verla.

[***1/2 *****]

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