lunes, diciembre 19, 2011

Sin voz

Miro el blog abandonado, y me da tanta lástima como culpa. Me recrimino a mí mismo por el abandono, y me prometo, inútilmente, mejorar.

Miro cosas del pasado y veo las notas del dolor y la angustia, que me impulsaban a escribir y a publicar. Veo las entradas que decían una cosa en negro sobre blanco, y otras tantas más entre líneas.

Y me pregunto si será que ya no es el lugar para mí. No puedo evitar preguntármelo. Pero, al mismo tiempo, siento el impulso, la necesidad, las ganas de volver a teclear y armar, construir, hilvanar.

¡Y yo qué sé si tengo algo para decir o no! Probablemente sí, pero esta versión de mí no sabe bien cómo hacerlo. No tengo todavía claro cómo se conjuga este yo distinto con este blog que surgió y vivió en otras épocas, en otro mundo.

Me alegro, igualmente, de necesitar escribir, pero no de la misma forma que antes. Escribir como arma creativa, como búsqueda de la expresión y la forma, pero no como escape, no como refugio.

Estoy tratando de aprender a encontrar ese equilibrio. Tengo ideas. Tengo ganas. Sólo necesito encontrar mi nueva voz.

Seguiré buscando. Espero seguir escribiendo.

1 comentarios:

andal13 dijo...

Me parece que somos unos cuantos los que estamos medio disfónicos, y tratamos de encontrar una nueva voz.
Claro que es un consuelo de tontos...

Quizás también te interese...

Related Posts with Thumbnails