viernes, diciembre 31, 2010

Balance 2010

Brevísimo (des)balance

Este año le tenía un poco de temor a este momento.

2010 fue un año complicado, de esos que no son pasibles de ser mirados objetivamente.

Por un lado están los hechos, fríos, concretos, irrefutables, y por el otro las sensaciones, sustentadas o no por los primeros, que nublan y alteran la perspectiva.

Pocos años de mi vida le dediqué tanto tiempo a pensar “qué va a ser de mí” como en este 2010. Todavía no tengo la respuesta.

Gané amistades, que el tiempo dirá si son circunstanciales o de las otras. Pero también perdí el contacto con gente que quise, y ese lado de la balanza, pesa, y mucho.

El 2010 tuvo tres semanas que están por fuera de todo concurso, de toda duda, de cualquier posible cuestionamiento: las semanas que estuve de viaje. Con esas me quedo, para tratar de recordar lo mejor. Supongo que eso dice algo, ¿no?, cuando estar lo más lejos de la vida normal es lo mejor que a uno le pasa.

Por suerte, el año se termina. No daba para más. El 2010 ya dio todo lo que tenía para dar.

Que el 2011 sea un buen año para todos.

Crítica: Unstoppable (Imparable)

Una maquinaria aceitada

Hay una cierta norma, y una cierta uniformidad en esta serie de productos Tony Scott – Denzel Washington. Son una fórmula probada, de aceptable éxito comercial y artístico, con entregas mejores y peores.

“Imparable”, afortunadamente, está entre las primeras. Su argumento es sencillo (un tren sin conductor, con una carga peligrosa, a todo trapo y sin frenos, que debe ser detenido), y todo lo que ocurre en la película, desde el primer fotograma hasta el último, puede ser calificado de cliché.

Y sin embargo, la película es muy buena. ¿Por qué? Porque sus climas están bien logrados, porque logra transmitir la tensión en todo momento, porque el “inspirado en hechos reales” del principio ayuda a generar un plus de ansiedad.

En términos de personajes y desarrollo, no hay mucho. El tren no es un McGuffin, es el objetivo principal. Y está bien, no hay necesidad de llenar al espectador de mensajes y discursos. La simplificación (corporación mala – empleados en condiciones precarias buenos) es hasta simpática, porque lo importante es parar el tren.

Washington muestra su oficio (como siempre), y comparte el crédito con Chris Pine, que mucha pinta de tipo común y trabajador del tren no tiene, pero cumple, y eso es lo que importa. Los demás son estereotipos funcionales al argumento, en la medida de lo justo y necesario. Y así está bien, no es su historia.

El ritmo es interesante, la fotografía es la típica de un film de Tony Scott (granulosa, saturada), al servicio de esa sensación de inminente desastre.

Todo conspira para que el espectador se agote, haciendo fuerza para que el tren pare. Al final del día, eso es lo que importa. Y por eso (nada más y nada menos) la película es un éxito.

[***1/2 / *****]


domingo, diciembre 26, 2010

Las mejores películas del año 2010

Una vez más, llegó el momento de hacer listas. Como siempre, hay que aclarar que no vi una cantidad enorme de películas, algunas de las cuales, quizás podrían formar parte de esta lista (Mundialito, me viene a la mente).

La lista es arbitraria, y se puede discrepar largamente con ella. Una aclaración más: el ranking contempla películas estrenadas en cines uruguayos, entre el 1º de enero y el 31 de diciembre.

5 - Criatura de la noche (Let the right one in): hablar de cine "de terror" es reducir esta película inclasificable. Hay mucha, pero mucha tela para cortar, en una historia atrapante, trágica, y por momentos perturbadoramente tierna.

4 - Harry Potter and the Deathly Hallows Part I: la mejor de la saga. Una película cargada de emociones, un comienzo excelente para el capítulo final de una historia épica. Momentos como el de Hermione borrándole la memoria a sus padres, o la animación en el Cuento de los Tres Hermanos, convierten a HP7 en un triunfo rotundo.

3 - The Social Network: la historia de este Zuckerberg ficcionalizado, quizás esté lejos de ser la del verdadero, pero eso no invalida el estupendo guión de Aaron Sorkin y la gran dirección de David Fincher. Una película dinámica, entretenida, y que logra mostrarnos un mundo familiar y desconocido al mismo tiempo.

2 - Inception: Nolan apostó en grande, con una historia de esas de grandes robos (o lo opuesto, en cierta forma), rodeada de elementos subconscientes. Puede leerse de más de una forma, y su final puede ser objeto de innumerables debates. Lo importante es que es una estupenda película, de un gran director que demuestra que puede construir mundos enteros y manejarlos a su antojo.


1 - Toy Story 3: otra vez Pixar. Esta vuelta, demostrando que terceras partes pueden ser mejores que las anteriores, que no hay edad para las películas animadas, que los pixeles pueden transmitir tantas emociones como los actores de carne y hueso. TS3 redobló la apuesta de las anteriores, y emocionó hasta las lágrimas, tanto que las escenas que acompañan los créditos finales, fueron agregadas porque en las exhibiciones de prueba, la gente no tenía tiempo de recomponerse al final de la película.

Preciosa, emotiva, emocionante, divertida. La década comienza en manos de Pixar, el único estudio que puede vender una película en base a su reputación.


Pueden ver las críticas extendidas en este link, y como siempre, se escuchan opiniones.

viernes, diciembre 24, 2010

Navidad

Tengo otros posts navideños de años anteriores, y me parece que no está bueno repetirme (tanto), así que vamos a buscar alguna canción distinta...

Para este año, se me ocurrió subir un video que me gustó, con un tema que conectó conmigo.

La navidad es una fiesta bastante extraña, totalmente inventada y artificial, pero que, justamente por eso, uno puede darle el significado que quiera. Que se trate, entonces, de los amigos, la familia, las personas que uno quiere.

Feliz navidad.

domingo, diciembre 19, 2010

Tres videos, dos versiones, una única canción catártica

La canción del año, para la revista Time (que piensa que Zuckerberg es el personaje del 2010... con dos o tres años de retraso) es una de esas que, no será genial, y quizás no resista el paso del tiempo, pero tiene algo distinto.

Una canción directa, sin vueltas, sobre el desamor, sobre el tipo dejado por la chica, que se fue con uno de bolsillos más profundos. Su mensaje es perfectamente simple y pegadizo. De Cee Lo Green, la canción F**k You. No se puede ser mucho más claro que eso, no? Espero que les guste.


Pero, ya que estamos, pongamos un video que sirva para los que no entienden inglés (hoy estoy generoso). Además, está divertido de seguir (me parece).


Y, como extra, una versión suavizada (Forget You), como para que la disfrute el público sensible, cantada en el absolutamente genial "Glee", por la ganadora del Oscar, Gwyneth Paltrow. Extremadamente disfrutable. Ah, Molly: aparece Santana... just sayin' ;)


viernes, diciembre 17, 2010

Abandono

Es como un pueblo fantasma. No, en realidad es algo distinto, es como cuando viene una crisis económica y muchos comercios cierran, y otros resisten, sobreviven.

Entonces, uno ve la decadencia y la lucha en la misma calle. Algunos locales, que son esqueletos, fachadas, pero no tienen vida, y otros que se mantienen. Pero uno no puede dejar de sentir que lo mejor ya pasó, que el presente es una sombra de lo que fue.

Así me pasa cuando repaso blogs que una vez visité, y que ya no tienen vida.

Algunos, los menos, tienen algún cartel, algo que señala que ya no están siendo actualizados. Otros, directamente desaparecieron del mapa. Los borraron. En ellos, existe para quienes los conocimos, una sensación de vacío, de que nos robaron un pasado. Los blogs no son sólo lo que los dueños hacemos, son parte de los lectores, también.

Yo leí, yo me reí, me divertí, comenté. A mí también me borraron. Una parte de mi pasado también fue suprimida por el creador del blog.

Otros blogs son, simplemente, abandonados. Quedan estáticos en un mundo que sigue su curso. Si bien su destino no es tan violento (para ellos ni, como dije, para los demás) es, en cierta forma, más patético. Son como el perro que el dueño decidió un día abandonar a su suerte. Son como los hijos bastardos que se decide no reconocer.

De estos últimos, está llena la internet. Estos últimos son la mayor parte de esa suerte de barrio miserable y abandonado.

A veces, cada tanto, caigo en un lugar en el que estuve mucho tiempo atrás, y todo sigue igual. El tiempo pasó, pero no en el blog. Y me da pena, porque yo también viví un poco allí.

Y me doy cuenta que, aún en esos blogs donde todo sigue siendo igual, ya nada es lo mismo.

jueves, diciembre 16, 2010

El desenamorado y la muerte

Estimado lector: le mostré este cuento a varias personas antes de publicarlo. La respuesta fue unánimemente no positiva. Pero, al final, todo se resume en que es mi blog así que lo publiqué igual. Pero... estás advertido.
_______

Caminaba ausente, en medio de la masa de gente de la ciudad. Si hubiese podido sentir algún sentimiento positivo, quizás sería gratitud por la anonimidad de la calle.

En otros lugares, en otros pueblos, no podía darse el lujo de ser uno más, pasar desapercibido ante el mundo.

Pero aquí nada importaba, podía perderse, caminar con el peso de la desdicha, y aún el reflejo de la misma en su rostro, sin rendir cuentas, sin falsificar sonrisas.

Tristeza, dolor, desesperanza. Su mundo se había derrumbado.

Caminar era, más que nunca, un acto inconsciente. Avanzaba porque sus piernas se movían, y se detenía en las esquinas, ante los semáforos en rojo, sin pensarlo, sin siquiera cuestionarse por qué.

Si alguien le hubiese preguntado por una plaza, por el cine, o un museo, no habría podido contestar, porque su cuerpo estaba allí, pero su cabeza no.

Al llegar a otra esquina, bajó a la calle, dio un paso y medio, hasta que una mano lo agarró fuerte del hombro, tirándolo hacia atrás.

En ese acto, pasó algo extraño, todo pareció retroceder, un instante nomás, pero retroceder, y luego se detuvo.

Los sonidos del mundo exterior se apagaron, mientras la mano seguía firmemente apretada en su hombro.

Se dio media vuelta y enfrentó a su… ¿dueño?, ¿dueña?

Infinidad de preguntas se arremolinaron en su cabeza primero, y en su lengua después, y sólo logró decir “¿Qué…?”

La muerte lo miró a los ojos. Él la reconoció, ¿cómo no hacerlo, si tenía desde la capucha hasta la guadaña?

“Un paso más y hubieras muerto.” Le dijo.

“¿Eh?”

“Un paso más…” y le señaló con un dedo el camino que él seguía. Allí, justo donde estuvo a punto de pisar, había una alcantarilla abierta, un pozo de vaya uno a saber qué profundidad.

“No entiendo. ¿Vos no sos…?” trataba de poner en orden sus pensamientos. Le costaba.

“Sí.”

“Pero… ¿se supone que deberías salvarme?” Y trató de agregar algo similar a “No que me esté quejando”, pero no supo bien qué decir.

“Todavía estamos a tiempo.” Le dijo. “Tenemos todo el tiempo del mundo.”

Se miraron unos instantes. El desenamorado con mil preguntas y ninguna. La muerte, con la paciencia de quien tiene el control.

“La gente,” le dijo “piensa que soy una especie de villano, que disfruto con el sufrimiento, que me regodeo con el dolor. No es así, cumplo con mi trabajo. Por eso, en este caso, tu alma se va conmigo ahora, y el dolor se termina antes de siquiera comenzar. Cuando des el paso que te falta, ya no lo vas a sentir.”

“Pero, ¿no hay nada que pueda hacer para evitarlo?”

“¿Cómo qué?”

“Como… no sé, ¿no dar el paso, tal vez?” aventuró.

“No. Nada. Pero miralo por el lado positivo: se termina el dolor. Para siempre. Y no hablo del físico solamente, hablo del dolor en general. Se termina. Nunca más. Y yo sé que estás sufriendo.”

El muchacho pensó, por unos instantes, antes de hablar. “Nunca más sufrir... ¿Cuál es la trampa?”

“No hay trampa. Ya te dije, no soy el villano de la película. No te puedo contar lo que pasa más allá, pero te puedo prometer que el dolor se termina. Para siempre.”

Todo lo que pasó en las últimas semanas, oprimió de golpe en su corazón, un recordatorio más de la desgracia. Toda la angustia, todo el sufrimiento. Se dio cuenta que, por primera vez, tenía la clave para dejar sus preocupaciones de lado. Al cabo de unos momentos, sonrió.

“¿Qué… qué tengo que hacer?” dijo, a modo de respuesta afirmativa.

En ese instante, sin él tratarlo, su cuerpo volvió a la posición inicial, su paso quedó a mitad de camino, y el tiempo retomó su curso habitual.

El pie pisó la tapa de la alcantarilla, que segundos antes no estaba allí. El desenamorado miró sin entender, primero al piso, y luego a su alrededor. Nada.


Escondida, invisible, la muerte tomó nota. El desenamorado no estaba pronto. Se quería ir con ella. No había entendido nada.

martes, diciembre 14, 2010

The Nightmare Before Christmas

Antes de ser un largometraje animado, dirigido por Henry Selick, "The Nightmare Before Christmas" (o "El extraño mundo de Jack) fue un poema escrito por Tim Burton.

Este video animado tiene el poema original, y una animación basada en los diseños de la película. Si no me equivoco, la narración es de Christopher Lee (un gran punto a favor).

Un poco de espíritu navideño burtoniano, no le viene mal a nadie.

Espero que les guste. Ah, está en inglés sin subs... es lo que hay.


Dedicado a ella, que sé que le gustaría.

domingo, diciembre 12, 2010

Archivo

Leo cosas que escribí y no pueden salir a la luz. Leo cosas que son parte de mi pasado, pero que me pesan hoy. Las páginas están llenas de reflejos de momentos, algunos que reconozco, otros que no puedo recordar exactamente.

De tanto en tanto, vuelven a mi memoria algunas ideas, sensaciones, imágenes, y se dibuja en mi mente un esbozo de quién era yo cuando escribí esas líneas archivadas, perdidas en el limbo de lo escrito y no leído.

Busqué cosas que creí haber escrito, pero, aparentemente, nunca llegué a hacerlo. A veces, supongo, es tan evidente que las palabras no tendrán más vida que la inmediata, que para qué gastarse escribiéndolas.

Hay, también, algunas otras páginas, que sé dónde están, que puedo buscar, pero que me duelen más que cuando uno se corta con el papel... Palabras más sólidas que el soporte de las mismas.

Palabras, palabras y más palabras. Reflejos de un pasado, acumulándose en negro sobre blanco, y recordándome, para bien o para mal, quién fui... quién soy.

jueves, diciembre 09, 2010

TV de la buena (parte dos)

No podía ser de otra manera. Uno es medio atropellado, y está claro que, escribiendo un post en minutos, en el que la memoria juega un papel importante, me iba a olvidar de un par de programas.

Lo peor es que los programas que olvidé, no son cualquiera, son programones.

Pero bueno, aquí estamos, para subsanar la falta...

Mad Men: ¿por qué mirar Mad Men? Tres temporadas consecutivas ganando el Emmy a mejor serie dramática, y para colmo, mereciéndolo. Mad Men es una serie tanto sobre sus personajes, como sobre su era. Una relectura de la sociedad del pasado, que nos hace mirar para atrás con un ojo crítico. Diferente a todo lo demás en TV, absolutamente recomendable. Recién terminó la cuarta temporada... momento ideal para ponerse al día.

Friday Night Lights: no entiendo de football americano. Nada. Apenas me doy cuenta cuando hacen un punto. Y sin embargo, FNL es una de las series más interesantes y disfrutables. Está transitando su quinta (y última) temporada, y es tan buena como al principio. Pocas series son tan realistas en sus personajes, tan humanas. Y eso es lo genial. No necesita más que la vida misma para conmovernos.


Creo que eso es todo. Hay otras series que miro, pero me parece que cubrí las más importantes. Se aceptan sugerencias =)

martes, diciembre 07, 2010

TV de la buena

Decidí hacer un post sobre la tele. La idea es decirles qué cosas miro, y conminarlos a que las vean ustedes también. Obvio que no está todo lo que miro y me gusta acá, pero es una breve selección.

Una aclaración previa: la mayoría de las cosas las miro por internet. Sí, tengo cable, pero me aburre esperar. Es lo que hay.

House: la sexta temporada arrancó muy bien, se puso aburrida, y terminó bien. La séptima y actual, viene muy interesante, con Amber Tamblyn trayéndole una dinámica que no existía desde hace tiempo, y poniendo sobre la mesa, los planteos éticos que se habían dejado de lado. Vale la pena.

The big bang theory: no está en su mejor temporada, pero sigue siendo divertida, y los personajes son entrañables (palabra típica de comentarista de espectáculos uruguayo).

Modern Family: quizás la mejor comedia del momento. Muy graciosa, muy bien actuada, muy bien dirigida. Absolutamente imperdible. Ya está en su segunda temporada.

Glee: serie despareja, si las hay, pero los momentos musicales llegan, en ocasiones, a ser fantásticos. Una serie tremendamente disfrutable, con episodios (tanto en la primera, como en la actual segunda temporada) memorables.

Dexter: la quinta arrancó bastante floja, pero fue mejorando. Julia Stiles resultó mejor con cada episodio.

The Walking Dead: el estreno del año. Al frente, está Frank Darabont, lo que implica un sello de calidad. Zombies por doquier, sin miedo a mostrar vísceras y sangre, pero en el fondo hay mucho más. Ya terminó la primera temporada. Véanla.

Misfits: uno de esos "secretos mejor guardados". Una serie inglesa, que tiene un poco de "Héroes", pero sin caer en las trampas de aquélla. Muy entretenida y atrapante.

Castle: ya va por la tercera temporada. Un escritor que ayuda a resolver misterios, y una de esas relaciones que parecen nunca terminar de concretarse, con la detective a cargo de homicidios. Nathan Fillion es uno de los tipos más carismáticos de la pantalla chica.

Futurama: ¿se acuerdan de Futurama? ¡Volvió! En fichas. Digo, no, en serie. La sexta temporada de Futurama está tan buena como las anteriores. No pudieron superar Jurassic Bark, pero ¿qué cosa puede?


Salgamos del cable un rato. En canal 5 dan Alterados por Pi, quizás uno de los programas más interesantes de la TV abierta. Matemáticas divertidas. Parece imposible, pero es cierto. El 5, también, pasa Peter Capusotto y sus videos, que no necesito recomendar.

Y hablando de televisión uruguaya, el amigo Pablo, de Telemedios, una vez más me invitó a ser jurado de sus premios anuales a la TV de acá. Pasen y vean.

Tengo que admitir que, a pesar de haber participado, hay categorías que me matan (que Victoria Rodríguez esté nominada para cualquier cosa, me parece una afrenta al buen gusto, y lo de Sonia Entrevista no termino de entenderlo... no es tan malo), pero me parece que estaría bueno que se den una vuelta, y voten. Cuantos más voten, más democráticos los premios.

Bueno, basta. Les di más que suficientes elementos para mirar buena TV. Manéjense(n).


P.D.: Andrea recomendó Treme, y Molly me recomendó Community. Todavía no las vi. Pero si lo dicen esas chicas, yo confiaría.

domingo, diciembre 05, 2010

Crítica: Megamind (Megamente)

I need a hero

"Conócete a ti mismo" parece ser un mantra, profundamente grabado en la mente de los creativos de DreamWorks Animation. De otra forma, no se explica que la gran mayoría de sus películas animadas tengan ese mismo punto de partida.

Claro, a partir de allí, se pueden construir mil películas distintas y, al final del día, lo importante será el cómo se cuenta cada una.

"Megamind" se trata de una relectura de los lugares comunes en las historias de superhéroes, y más que eso, de los personajes en sí. Y eso está bueno, porque, más allá de lo inmediato, lo que se nota a primera vista, existe un esfuerzo consciente por romper con ciertas ideas, que ya parecen arbitrarias.

Por otra parte, su estilo narrativo es, a falta de una mejor expresión, "light", similar al de "Monsters vs. Aliens", lo que genera una cierta distancia con el espectador, una falta de involucramiento.

La música, por ejemplo, es muy buena, pero la acumulación de canciones conocidas, termina por generar una distancia, ya que son un recordatorio de que lo que se está mirando no es real.

Por el lado de las actuaciones, Will Ferrell hace un muy buen trabajo, siendo reconocible, pero controlándose, sin dejar que su típica locura se lo fagocite (es especialmente gracioso cuando hace su versión de Marlon Brando). Tina Fey encaja perfectamente en su papel, y es quien más realidad y tridimensionalidad le da a su personaje.

Mención especial merece David Cross, en su papel de Minion (que en el subtitulado le pusieron "Servil", cuando "Esbirro" hubiese sido mucho mejor), que es el mejor personaje, más querible y más divertido de la película.

El problema lo presenta, en el reparto, Jonah Hill. Su personaje y su voz, no cuajan, no terminan de ser creíbles. Cada vez que hablaba, terminaba pensando en el gordito de "Superbad". En una película animada es más que importante el "suspension of disbelief", y el casting de Hill, lo hizo más difícil.

Visualmente, no se destaca más que otras películas animadas recientes, el uso del 3D es bueno, sin ser magnífico, y el diseño es interesante.

La película entretiene, sí, y ese es su mayor éxito. En el año que estrenaron "How to train your dragon", claramente "Megamind" no va a ser la película por la que DreamWorks se destaque.

[**1/2 / *****]

jueves, diciembre 02, 2010

Crítica: Machete

Sin vergüenza

Machete es una película que se maneja en un filo delicado entre el homenaje y la parodia. Así, su construcción desconoce, deliberadamente, ciertas convenciones del cine moderno. Sus personajes son caricaturescos, y su trama casi un chiste.

Esto no quiere decir que sea una mala película (parecerlo es su objetivo), ya que, mayormente, Machete es lo que Robert Rodríguez se propuso que sea.

Hay un trasfondo social (el tema de la inmigración), que es un tema serio, y está tratado con cierto desparpajo. Es un terreno peligroso, donde las subjetividades de los espectadores pueden llegar a conclusiones bien distintas, pero sin duda hay una intención política, un discurso, que no se disfraza, ni resulta moralizante, como para ser molesto.

Rodríguez se permite, entonces, hacer de una parodia/homenaje a la mexploitation, una de las películas más políticas de su carrera. Su estilo visual es adecuado, buscando un aspecto descuidado y "vintage".

Danny Trejo es Machete. Es todo lo que hay que saber. DeNiro se divierte, Jessica Alba hace lo que puede, y Michelle Rodríguez hace, por enésima vez, de chica ruda, quizás con más soltura que en otras oportunidades. El resto del elenco va desde lo paródico autorreferencial exitoso (Steven Seagal) a lo paródico autorreferencial no tan exitoso (Lindsay Lohan).

Las vísceras (literalmente), la sangre, las cabezas cortadas, los autos “enchulados”, todo forma parte de una cuestión lúdica interesante y disfrutable. El problema es que Machete adolece de una cierta ambición por contar demasiado. Se siente, en definitiva, como una película estirada en exceso, a la que le sobran cómodamente, unos 20 o 30 minutos.

Una buena película, que podría haber sido aún mejor.

[*** / *****]

miércoles, diciembre 01, 2010

Blast from the past

Martes pasado el mediodía. Me preparaba para ir a trabajar, siguiendo al pie de la letra, los rituales de orden.

Abrí el placard, y busqué en la percha, una camisa blanca limpia, de las del trabajo, reconocibles por la etiqueta (digamos que, de menor calidad que las otras... las pagó el banco, es lo que hay). Allí estaba, pronta para ser usada.

Mientras me vestía, algo me invadió y todo comenzó a dar vueltas. Fue como si, de repente, hubiese viajado en el tiempo.

Mi camisa olía a ella.

No había la más remota posibilidad que esto fuese realmente así. Recordaba perfectamente la última vez que había existido chance de que mi ropa quedase impregnada de su olor. Recordaba (recuerdo) incluso la fecha.

La camisa había sido lavada innumerables veces desde entonces, la última, probablemente este mismo fin de semana pasado. No tenía sentido.

Mareado, como estaba, fui al comedor, donde estaba mi madre y la pregunté "¿Cambiamos el jabón de lavar la ropa, o el suavizante, o algo de eso?"

"No, ¿qué pasó?" respondió, tomando mi manga y oliéndola. "No siento nada raro."

"Huele distinto, huele a..." y me detuve. "Huele distinto."

"¿Querés que le eche un poco de perfume para la ropa?"

"¡No!" le dije, y saqué mi brazo casi violentamente.


Me fui a trabajar; caminaba por los pasillos del banco, pensando en aquellas veces anteriores en las que llegaba sintiendo su perfume en mi ropa, sonriendo, sintiendo que todo era maravilloso y que no importaba lo que pasara en la tarde, el día ya había sido ganado, el saldo ya era positivo. Otras épocas.

Y entonces me puse a escribir estas líneas, consciente que, a pesar de la extraña coincidencia, o vaya uno a saber qué, ya no sentía lo mismo, y sin embargo, aún entonces (horas después), pudiendo todavía sentir el dejo de su perfume.

No tengo una explicación. Quizás sea una ilusión olfativa. Quizás todo huela igual que siempre y esté confundido. Quizás... quizás mi memoria juegue conmigo y no sea realmente capaz de recordar su perfume, su olor.

Y sin embargo, juraría que eso es aún más improbable...

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