miércoles, octubre 31, 2007

Halloween (un año después)

Hace poco más de un año hablaba con mi amigo Pablo, y éste me decía “¿Por qué no te abrís un blog?”. Él tenía uno (yo hasta ese momento no lo sabía, es más, nunca había visitado un blog) y me recomendó la idea, además de explicarme cómo tenía que hacer.

Hacía ya bastante tiempo que yo jugaba con la idea de hacer una página con críticas de cine y otras cosas relacionadas, pero no tenía mucha noción de cómo llevar la idea a cabo (con las computadoras me entiendo, pero mi relación no es idílica, ni mucho menos).

Entonces se me ocurrió inventar esto, que surgió hace exactamente un año, en día de brujas.

Sin ideas de qué nombre darle, salió 10denoviembre, simplemente porque es mi cumpleaños, algo que me identifica y lleva mi marca (el nombre del blog es ejemplo claro de mi falta de creatividad).

Obvio que hacer un blog es algo diferente a una página de cine. Porque el blog es parte de uno y refleja otras tantas cosas. Es inevitable hablar de cualquier cosa que surja, dejarse llevar por las emociones del momento, hablar incluso con otros blogs.

Porque ese ha sido uno de los mayores descubrimientos en este último año: los blogs de los otros.

Y es que uno encuentra de todo, desde el humor a la información, la crítica y la simple expresión de ideas. Y está bueno. Nunca antes tanta gente fue escuchada/leída por tanta gente. Nunca se me pudo ocurrir seguir la vida de otra gente por Internet.

Tampoco se me ocurrió que gente de Argentina, España, México, Chile, Ecuador, Perú, etc... iba a leer lo que yo escribo. Y todavía algunos llegan a comentar sobre lo que tengo para decir, strange as it sounds.

Pero es así, y un año después siento que esta comunidad es parte también de mi vida.

Ojalá disfruten leyéndolo tanto (o más) de lo que yo disfruto haciéndolo.

Gracias por estar ahí.

Nos seguimos leyendo,

Martín

martes, octubre 30, 2007

Crítica: El año que mis padres salieron de vacaciones

Pan y fútbol

Hay algo terrible en el pasado de muchos países latinoamericanos, una época oscura, triste, pero cercana.

En ese mundo vive Mauro, en un estado casi inconsciente de lo que lo rodea, hasta que sus padres lo dejan en casa de su abuelo para “irse de vacaciones”, para tratar de huir de la represión.

Lo dejan “en casa” de su abuelo, pero no “con su abuelo”. Porque ellos no saben que éste acaba de morir, y dejan a Mauro solo en un mundo desconocido, lleno de extraños.

El año que mis padres salieron de vacaciones es una película cautivadoramente real, que puede ser alegre y profundamente melancólica al mismo tiempo.

El director elige situarla en medio del mundial de fútbol del 70 (con Pelé jugando para Brasil). Allí encuentra uno de los méritos más grandes: el del contraste entre dos realidades diametralmente opuestas.

Porque la alegría del fútbol enrarece la tristeza de las calles. Es un absurdo, un oxímoron, pero real. Es algo que pasó también en Argentina y acá.

Hay varias virtudes en la película: la fotografía (impecable, realmente bellísima), las actuaciones (todas igualmente excelentes, con un protagonista perfecto), la música (apropiada, y no intrusiva)... pero por sobre todo se destacan los cambios de registro, los manejos tonales que permiten momentos de genuina alegría y otros de tristeza profunda, de melancolía no forzada.

Si me pusiera a criticar, diría que existen un par de cosas que no fueron resueltas de la mejor manera (a mi gusto), pero que no alcanzan en absoluto a disminuir la fuerza del relato.

Brasil eligió una gran película para representarla en los Oscar de este año.

Imperdible.

[**** / *****]

jueves, octubre 25, 2007

Crítica: The 11th Hour

Mal clima

"The 11th Tour" es un documental interesante. Presenta una variedad de expertos dando visiones complementarias sobre los efectos de la acción humana en la Tierra.

Como aspecto positivo, podemos decir que la presentación de todas esas voces, le da un carácter distinto a otros. Ojo, no se trata acá de presentar opiniones enfrentadas, sino, como mencioné antes, complementarias, de la realidad que se trata.

Pero esa diversidad lo vuelve un poco más difícil de seguir que otros documentales, y quizás un poco más difícil de permanecer grabado en la memoria.

Otro de los problemas que tiene, es que no hace un adecuado uso de los gráficos y esquemas. Hay imágenes de edificios con diseño sustentable, fábricas, estadísticas de temperaturas, niveles de dióxido de carbono, etc., pero no están claramente explicadas. La voz en off no está hablando directamente de ellas, y su vuelve muy difícil de seguir.

Un aspecto interesante es que plantea correctamente el tema en términos políticos, porque el tema es claramente político. Es la voluntad política la que ha impedido los mayores avances en el ámbito de la protección ambiental, y el documental lo deja en claro. Pero se circunscribe demasiado a los Estados Unidos, y eso hace que pierda un poco de valor en la exhibición internacional.

Se habla de soluciones, se muestran esquemas (como dijimos), pero no se profundiza demasiado en las mismas. Hay como un espíritu de “Introducción a...” que baña la película, como si no se hubiese querido pasar del panfleto de advertencia.

Tiene, en ese sentido, una onda casi didáctica, como si fuese hecho para los salones de clase de las escuelas.

Quizás la intención de los creadores sea, entonces, la de despertar interés en el tema, y que la gente busque las soluciones...

En definitiva, me quedé con la sensación que se podría haber hecho un trabajo más pulido, algo que fuera más que simplemente “aceptable” e “interesante”.

Puede y debe rendir más.

[**1/2 / *****]

Esto es un póster...

Awesomeness!!!


* para entender la referencia hay que haber visto Harold & Kumar go to White Castle y quizás también Sout Park: Bigger, Longer and Uncut.

martes, octubre 23, 2007

Shocking!!!

La discusión me parece medio al pedo. Y da para un gran: "So, what?". En realidad, ni siquiera iba a postear algo sobre eso, pero me copó la portada...

Para los que no saben a qué viene todo esto:
Link

P.D.: lo que sí me interesaría es ver la sex tape de Hermione...

Crítica: Sicko

¡Salud!

Michael Moore tiene una forma particular de hacer sus documentales. Él muestra la realidad como la ve. No trata de ser imparcial, sino de mostrar cómo los hechos respaldan su punto de vista (o cómo su punto de vista parte de ciertos hechos).

Esto no le saca el valor de documental. Porque él lo plantea como una tesis, en la que afirma algo, y luego junta todos los elementos que encuentra para demostrar que lo que dice es cierto, sin mentir. Y la realidad lo apoya.

¿Manipulador? Sí. El cine ES manipulación. Lo importante está en la honestidad y la transparencia.

Sicko, su nuevo documental sobre la industria de la salud en EEUU mejora algunas cosas de sus trabajos anteriores. No tiene, por ejemplo, la desorganización de Bowling for Columbine (es mucho más coherente), ni el sentimentalismo extremo de Fahrenheit 9/11.

Por el otro lado, justo es decir que es un poco más frío que aquéllos, y quizás un poco menos atrapante, o menos capaz de provocar reacciones extremas (cierto es que la distancia para los no estadounidenses, es un límite a la identificación).

Lo que sí se ve es un documental entretenido, que muestra realidades que parecen increíbles, que demuestra que, con todas sus virtudes, la gente en EEUU tiene serios problemas también.

Relatos como el del hombre que tuvo que elegir que le vuelvan a colocar sólo la punta del dedo anular, porque el mayor le costaba U$S 60.000, o la de la niña que se negaron a atender en un hospital y murió antes de recibir la atención que correspondía, son muestras claras de cómo la salud y el negocio no son muy compatibles.

Una cosa interesante de Sicko es que Moore sale de su país, se va a Canadá, Inglaterra, Francia... sólo para demostrar cómo pueden (según él, deben) hacerse las cosas.

Esa parte es una de las más graciosas. Incluso el sistema francés es hasta un poco exagerado en sus beneficios (gente que te lava la ropa, te cuidan a los niños, te dan vacaciones de todo tipo...). Pero lo mejor es ver la reacción de la gente. Hay casi un espíritu de satisfacción y cierto humor al sentirse que están mejor cubiertos que la gente de la nación más poderosa del mundo.

En el final está toda la parte de Guantánamo y Cuba. Hay un momento shockeante, en el que una mujer que trabajó rescatando cuerpos de las torres gemelas, puede adquirir en La Habana unos medicamentos que en EEUU cuestan U$S 120 a 5 centavos. La reacción de la mujer, entre alegría e indignación, es una clara muestra de la humanidad que Moore intenta retratar.

Como nadie, Michael Moore busca provocar. Así como Al Gore ayudó a instalar el tema del calentamiento global en la agenda mundial, él trajo el tema de la salud al frente en la nueva campaña en el norte, y todo parece indicar que los Demócratas van a enarbolar algunas banderas que habían quedado guardadas.

¿Por qué no? La prensa tiene el derecho de tomar partido, buscar la acción y los cambios, más cuando lo hace abiertamente, y no se refugia en falsas premisas de imparcialidad.

Una muy interesante, entretenida e iluminadora película.


[***1/2 / *****]

lunes, octubre 22, 2007

Crítica: December Boys

Once upon a December

December boys es la historia de cuatro chicos huérfanos que viven un verano inolvidable en una playa australiana.

Criados en un orfanato regenteado por monjas, tendrán la posibilidad de pasar unos días lejos de ese mundo, para entrar en uno distinto, donde podrán encontrar aquellas cosas que buscaban, a veces para darse cuenta que no era lo que necesitaban.

Los cuatro chicos trabajan muy bien (Daniel Radcliffe hace su mejor interpretación hasta el momento). Ellos son el alma de la película, sobre todo “Misty”, que es el narrador de la historia.

Quien hace un trabajo excepcional (además de estar bárbara) es Teresa Palmer (“Lucy”), el interés romántico del mayor del grupo; una chica de mundo, con experiencia, llena de carisma y carente de todo sentido de la vergüenza.

Para notar, también, la belleza del paisaje, que ayuda a crear una atmósfera particular, un aire fantástico al relato.

No es una película perfecta. Si bien los personajes son simpáticos y hasta queribles, no se genera realmente un vínculo, y el espíritu de aventura llega hasta por ahí nomás. Quedan cosas en el debe, en ese aspecto.

Lo mismo sucede con toda la iconografía religiosa y las “apariciones”, que no parecen tener mucho sentido... salvo una de ellas, que terminará por dar significado a la vida de uno de los muchachos.

La música es muy buena, y también lo es la fotografía, que retrata tanto el outback como la costa australiana, cargados de belleza y calor.

Se me ocurren (como decía) un par de cosas que no funcionan satisfactoriamente dentro de la película, que no voy a mencionar para no contar más de lo necesario, y uno queda con la sensación que esta historia ya la ha visto contada antes, incluso mejor que en December Boys.

Igual resulta una película “linda”, de esas que uno ve para dejarse manipular un poco (no es algo malo per se, ese es el objetivo del arte), emocionarse y divertirse.

En definitiva, una película sin grandes ambiciones, y con algunas falencias, pero transparente y agradable.


[*** / *****]

Crítica: The Assassination of Jesse James by the Coward Robert Ford

Crónica de una muerte anunciada

Lenta, episódica, contemplativa. El Asesinato de Jesse James es una película que se toma su tiempo en contar algo que viene ya anunciado desde el título (no surprises here).

Un western diferente, sin tanta glamorización, desprovisto de grandes emociones y escenas de pura acción.

Acá la historia es la de todo aquello que llevó a su asesinato, y la de las repercusiones posteriores.

Una muy sólida actuación de Brad Pitt, que crea un Jesse James intrigante, envolvente, pero que causa verdadero temor, y un brillante trabajo de Casey Affleck como Robert Ford, hacen de la película algo interesante.

Por el lado contrario, una narración lenta, una voz en off no siempre necesaria, y una música que a veces resulta molesta, son factores que le juegan en contra.

Un problema de la película es su excesivo metraje. Son dos horas y cuarenta minutos, que pesan un poco. Es difícil decir que tal o cual escena son innecesarias (en general todo lo que se cuenta en la película tiene un propósito) pero definitivamente la película podría tener unos veinte o treinta minutos menos, y hacerse más llevadera. No ayuda, en ese sentido, el ritmo lento con el que el director construye la historia.

Dentro de los aspectos positivos, se debe señalar que la fotografía es muy buena (una interesante mezcla de realidad fría con pasajes oníricos), y la ambientación es excelente.

Las balas duelen en esta película, no como en otros westerns más livianos, y se sienten peligrosas e hirientes. Ese es un factor importante a la hora de mantener la tensión, y es algo bienvenido.

Pero, sumando a lo que señalaba unos párrafos atrás, le toma mucho tiempo terminar. Hay por ahí más de un falso final, y eso tiende a cansar al espectador.

Puedo decir que El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford no es la gran película que se esperaba, pero que tiene, igualmente, cosas interesantes, que la hacen atractiva. Traerá consigo, casi que indudablemente, alguna nominación y/o premio importante a sus protagonistas.


[*** / *****]

sábado, octubre 20, 2007

viernes, octubre 19, 2007

Crítica: Sunshine

Eternal sunshine

No voy yo a descubrir a Danny Boyle. Hace tiempo ya que está claro que es un director más que interesante, que ha sabido crear películas totalmente diferentes, pero todas muy interesantes.

Cada película ha tenido un “look” totalmente diferente. Aquí deja de lado el estilo crudo del digital de “Exterminio”, y le da un toque estilizado, pero nunca exagerado.

Es innegable la belleza de algunas imágenes presentes en el film. Aprovecha al máximo, también, el estilo ultramoderno de los decorados, haciendo de “Sunshine” algo visualmente atractivo.

Pero también está el otro aspecto fuerte de Boyle: los personajes. No es el propósito de la película profundizar en la psiquis de los mismos, ni mucho menos, pero sí es buena en las interacciones, que siempre se sienten reales.

En ese sentido, las actuaciones son muy buenas. Cillian Murphy se está consagrando como un actor importante de su generación. Rose Byrne trabaja muy bien, y luce incluso mejor.

En el mundo de la ciencia ficción, es muy fácil caer en personajes unidimensionales, que sólo sirven para avanzar la trama y presentar estereotipos. No es este el caso.

Hablando de ciencia ficción: por suerte Boyle tampoco cae en las técnicas modernas de muchos directores que utilizan la edición en cortes tipo MTV y la estilización por la estilización misma.

El gran problema de “Sunshine” es el final. La película pisa el pasto y pierde lo que vino construyendo. No es la primera vez que pasa en la filmografía del director. “Exterminio” adolecía un poco de toda la historia en el campamento militar. Acá se pierde un poco el rumbo, con un “villano” que es demasiado terrenal para ser fantástico, o demasiado fantástico para ser real. Creo que debería haberse optado por una opción más jugada, más sobrenatural.

En definitiva, la película es buena. Mucho mejor de lo que hubiera sido en manos menos aptas, aunque quizás menos de lo que hubiera podido ser con un tercer acto más inteligente.


[*** / *****]

lunes, octubre 15, 2007

Soft spots

Estaba viendo una película en HBO. A veces me pasa que estoy dando vueltas y encuentro cosas que no había visto, no sabía que las estaban dando, que nunca me había propuesto mirar.

Entonces me topé con una película "preciosa" en el sentido más cursi de la palabra. Y me doy cuenta que tengo mis puntos débiles. Si hubiese estado solo, capaz que hubiera terminado emocionalmente quebrado. Por suerte no estaba solo...

La película termina con una de mis canciones favoritas. La comparto ahora con ustedes.

domingo, octubre 14, 2007

Un error de cálculo

Leo un editorial del diario El País del día de hoy titulado: Embocaron una. ¿Quiénes? Obviamente la gente del gobierno con la que el diario no está habitualmente de acuerdo.

Lo gracioso de todo esto es que, justo en este momento, el diario se equivoca. Me gustaría saber quién escribe el editorial (que no está firmado). Descarto que sea Aguirre, porque él no estaría tan equivocado en el marco jurídico constitucional (quiero creer).

Se señalan, entre otras cosas:

"Vamos a hacer regir en todos sus términos la legislación vigente" dijo la ministra del Interior, a guisa de justificación de la decisión prohibitiva, lo que supone que antes no se la hizo cumplir, pues dos proposiciones antinómicas no pueden valer simultáneamente.

Lo que no es necesariamente cierto. Que yo diga “Este martes tengo clases en la facultad” no implica que no haya tenido todos los martes anteriores hasta este momento. La estupidez del que escribe sin pensar, y sólo buscando criticar.

¿Vienen los piqueteros a observar nuestras leyes y sin ánimo de perjudicar a terceros? Parece evidente que la segunda exigencia requerida para su ingreso no la cumplen. Vienen -a esta altura, vendrían- a intentar presionar a nuestro gobierno, a fin de que éste adopte una decisión obvia y gravemente perjudicial para cientos de trabajadores uruguayos, para toda la población de Fray Bentos, para la empresa finlandesa y, de rebote, para nuestro país en su conjunto: la de que la planta de Botnia no entre en funcionamiento.

Es un tema de punto de vista. El ánimo de ellos no es perjudicar al país. Equivocados, como están, no es ese el punto de la manifestación.

...estos activistas financiados por gente a quien le importa un comino el medio ambiente, en razón de su extranjería no son titulares de la libertad de reunión en nuestro país. Y tampoco adquieren la misma mediante el arbitrio de ingresar fugazmente a nuestro territorio en son de airada protesta.

Se equivoca. Es inadmisible pensar que quienes no viven habitualmente en el país, no son titulares de los mismos Derechos Humanos que los que podríamos llamar habitantes en sentido estricto. Deberíamos, ya sea por una interpretación amplia de la expresión “habitantes” o, “por vía del art. 72 reconocerles los mismos en forma inmediata” (Martín Risso, Der. Constitucional Tomo III).

Se ha dicho, con miopía, que el gobierno "apelará a una ley del siglo XIX, que regula las reuniones en lugares públicos". Dicha ley, obra de Carlos María Ramírez, data de 1897. ¿Y qué? Si las leyes desmerecieran por su vejez, como parece sugerirlo tal comentario periodístico, debiéramos archivar el Código Civil, que es la principal de todas nuestras más de dieciocho mil leyes, -y la más aplicada-, so pretexto de que entró en vigor el 1° de enero de 1869.

El problema no es qué tan viejo es el artículo. El problema es que la Constitución que consagra el derecho de reunión es posterior, por lo que todo lo contrario a ésta, está derogado tácitamente.

La ley referida, se ha alegado, no exige autorización para reuniones públicas y en lugares abiertos. Basta con el aviso previo a la autoridad policial. Y también se ha desempolvado el art. 38 de la Carta: "Queda garantido el derecho de reunión pacífica y sin armas", derecho que sólo la ley puede limitar "en cuanto se oponga a la salud, la seguridad y el orden público". ¿Los piqueteros vienen en son de paz o a perturbar nuestra seguridad y nuestro orden público? Además, ¿a quiénes amparan la Constitución y la ley de 1897? A "los habitantes de la República", según reza el art. 7 de la Carta.


Son habitantes de la República y empresas que están radicadas en nuestro país.


Ese derecho no lo tienen estos provocadores, como ha terminado por advertirlo nuestro lento y timorato gobierno.

Nótese que no se desmiente la primera parte de la afirmación, o sea que no se necesita autorización. Así como no se necesita autorización para instalar la planta sobre el río Uruguay (basta sólo con avisar previamente).

La segunda parte está equivocada, como dijimos. Los derechos humanos los tienen todos los que están en suelo uruguayo. Nos guste o no.

Podemos no estar de acuerdo con quienes protestan. Podemos no estar de acuerdo con sus razones (o la falta de ellas) y su lógica que se derrumba como castillo de naipes ante la realidad.

Pero la verdad es que el derecho de reunión no está hecho para cuando yo estoy de acuerdo con los que protestan: está hecho para cuando no estoy de acuerdo.

No me gusta que esa manga de patoteritos ignorantes e infames vengan a protestar acá, mucho menos cuando ilegítimamente han causado graves perjuicios a un montón de gente, sin que su gobierno se atreva a hacer cumplir la ley. Me molesta soberanamente, y por un lado me encantaría que los saquen a patadas. Pero la verdad es que tengo que bancármelos acá. Porque es su derecho, a pesar que ellos se olviden de los de los demás.

Quizás la gente del diario esté acostumbrada a ponerse del lado de quienes coartan libertades (como lo ha demostrado la historia). Pero ponerlo en una editorial de un diario importante, es un poco triste.

Crítica: Hairspray (2007)

You can't stop the music...

Tracy es una chica gordita (léase: gorda pero simpática) que sueña con bailar en un programa de TV de valores dudosos. Al principio rechazada por la mala de la película (Michelle Pfeiffer), será posteriormente descubierta cuando demuestre que realmente puede bailar. Pero la historia no termina ahí, porque un grupo de jóvenes negros quiere participar en pie de igualdad en el programa, y esa barrera será todavía más difícil de romper.

La película hace una especie de revisión histórica, y mezcla la algarabía de la época, con la discriminación, con el lado más complejo de ese mundo.

Quizás la feliz resolución de la misma tenga lo bueno de un cuento de hadas, pero lo malo de ser mucho más simple que la realidad. Por eso está bueno que la estética y el ritmo sean tales, que nos avisan todo el tiempo que no se trata de un mundo “real”, sino un mundo retro-kitsch.

La historia es contada con una música contagiosa y un despliegue visual que atrapa. Es realmente un espectáculo sensorial.

Resulta muy fácil dejarse llevar por el espíritu de alegría burbujeante de algunos números musicales y querer a los personajes.

Nikki Blonski, protagonista de la película se defiende muy bien, junto a un grupo de actores que forman un seleccionado del musical y la comedia, como Travolta, Christopher Walken, Michelle Pfeiffer y Amanda Bynes (suspiro).

El vestuario, diseño de producción, los peinados (obvio), la música... todo hace un conjunto encantador, que hace disfrutar un buen rato.

Groovy!

***1/2 / *****

jueves, octubre 11, 2007

Un post que no sé si tiene un propósito o no...

Se terminó "Los Informantes". Estaba clarísimo: no podía ser que un programa uruguayo inteligente, original, gracioso, ácido y relevante, tuviera éxito. Me dediqué parte del día de ayer en Telemedios a defenderlo (nada más al pedo que defender un programa en los comentarios de un blog), y le pido perdón al autor del blog por romperle las pelotas (hablando claramente) con el asunto.

Lo que pasa es que (y más de uno comprenderá) cuando uno realmente conecta con un programa, es terrible que te lo cancelen. Pero bueno, si le pasó a Arrested Development, esto era más que probable.

Estuve también en comunicación internacional con mi amiga Mari, allá en los EEUU, que me brindó apoyo moral en mi búsqueda de un trabajo estable en relación de dependencia. Además me levanta el ánimo con frases como: "Honestly, someone as intelligent as you are, who has a degree and speaks such good English, should not have too much trouble finding work abroad that someone else will pay for."... ¡Para esto es que uno tiene amigos!

Working abroad? No suena mal la idea. Si alguien en algún país hispano o anglo-parlante tiene algún ofrecimiento... estoy disponible.

Estoy tratando de escribir un post sobre un tema medio delicado. Estoy en plena etapa de research. Nunca se me ocurrió que pudiera llegar a hacer investigación para un post. Es muy bizarro, pero no quiero escribir sin fundamentos.

El viernes espero ir a ver Hairspray, y tener el sábado una crítica subida. No puedo creer lo poco que estoy yendo al cine, y las pocas críticas que estoy subiendo, sobre todo teniendo en cuenta que ese era el fin original del blog... pero bueno, son varias cosas que se juntan. Por un lado están la falta de estrenos interesantes en cartelera y la falta de plata para pagar estrenos que no sean demasiado atractivos, y por el otro lado, que el blog tiene su vida propia, asumió su identidad, que es casi independiente de mis estructuras, y que tiene que ver con el cine y la TV, pero es más que eso.

El blog tiene su propia vida. No creo que esté mal.

El 31 cumple un año. Sí, lo lógico es que fuera el 10/11, pero el nombre no vino a eso. Todavía no sé si escribir algo al respecto con anticipación, o si esperar el día en concreto para hacerlo (con el riesgo que ese día se me traspapele mal). Veremos...

Tengo que escribir un preview sobre las series que se vienen en el cable y que prometen (Chuck, Gossip Girl, Californication...). Prometo intentarlo.

Me voy a terminar de leer los parciales. Read you later.

miércoles, octubre 10, 2007

Desde el otro lado del mostrador

Revisando los parciales de mi grupo, me encuentro con una realidad que uno no veía desde el otro lado.

Cuando uno era alumno no tenía la posibilidad de leer lo que otros escribían en sus respuestas (al menos no lícitamente), y uno sabía sólo lo que uno respondía.

Entonces, viendo ahora un conjunto de parciales, me encuentro con cosas extrañas de forma y de contenido, que me hacen preguntar de cuántas habré sido culpable yo en mi momento.

De lo primero: errores ortográficos diversos. También gramaticales. Sé que de los primeros no se me puede culpar, porque faltas casi no tengo. Pero de lo segundo... Escribiendo a toda velocidad, tratando de responder y de darle sentido a los pensamientos desordenados; tiemblo de sólo pensar en las frases inconexas, repetitivas, la reiteración de expresiones una y otra vez, etc.

Y en lo del contenido, ni hablar. Es un clásico el que cuando uno no sabía una respuesta empezaba a escribir cualquier cosa. Porque lo que uno quiere es responder algo, más allá de que sea o no lo que me están preguntando, ¿verdad? Acá lo vi. A veces me daba un poco de cosa no entregar respondida una pregunta (cosa que igual hice más de una vez).

Están también los errores conceptuales medio serios. A veces en preguntas que vienen tan bien respondidas hasta el momento, que causa verdadera lástima leer algo que no debería estar ahí. ¿Habré cometido de esos en mi época?

Nunca fui de mirar demasiado mis parciales, ni siquiera de releerlos antes de entregarlos. En general siempre tuve una idea más o menos acertada acerca de cómo me había ido. Más de una vez no fui a buscar los resultados, intuyendo cómo venía la cuestión, cosa que alteraba a un amigo y compañero de al lado, que no podía creer que no supiera mi propio resultado.

Me acuerdo que ese amigo siempre estaba pendiente de cuándo devolvían los parciales, siempre apurado porque pasara, mientras yo no quería saber de nada. Para mí, el trabajo estaba cumplido cuando lo entregaba. No me pesaba la espera, me pesaba el hacerlo, una vez entregado, ya no me preocupaba.

Son esas cosas que ahora, viéndolas del otro lado, son casi graciosas.

Cuando era estudiante, no lo eran tanto...

lunes, octubre 08, 2007

Un viaje en el tiempo 13

Ya hemos dicho en esta sección que la Disney (y la animación americana en general) vivió una época dorada a finales de los '80 y principios de los '90.

Surgieron dibujos clásicos como Los Osos Gummy, Patoaventuras y el Pato Darwin. También hubo otros que estaban más en una segunda línea, pero no dejan de tener un sitio importante en la historia.

Tomando dos personajes secundarios de dibujos clásicos, redefiniendo sus personalidades, y dándoles el protagonismo, es que surge: Chip & Dale, Rescatadores.

Además de las dos ardillas (Chip el más serio, Dale el más gracioso) estaban Monterrey Jack (ratón australiano amante del queso... perdón del "QUEEEESO!!!") y Gady, una ratona inventora despistada y sexy (si se permite la expresión). También había una mosca de nombre Zipper, que los acompañaba en sus misiones.

El villano más famoso de la serie es Malacara, con su grupete de secuaces inútiles. Recuerdo, por ejemplo, cuando intentaron robar las joyas de la corona de Inglaterra.

En definitiva, un dibujo divertido, si bien no a la altura de otros de la época. Igual vale la pena recordarlo.

domingo, octubre 07, 2007

Back from the dead

Aquí estoy. Vuelvo a la actividad, luego de unos días de ausencia. Tenía mil cosas sobre las que escribir pensadas y, sin embargo, no recuerdo ninguna en este momento.

Sé que, entre otras cosas, iba a hablar de cómo "La oveja negra" resultó ser bastante pobre (no que me sorprenda, realmente). También iba a decir algo sobre los nuevos programas que se vienen al mundo del cable, cosa que probablemente haga en los próximos días, una vez que ponga mis pensamientos en orden.

La semana que se termina mientras estoy escribiendo esto fue difícil y extraña, como si la primavera hubiese querido dar vuelta todo lo que en el invierno parecía medianamente ordenado.

Anoche cambió la hora en Uy, y ahora estamos una hora adelantados de Argentina, lo que conlleva estar cambiados una hora respecto de todo. O sea que Buffy me pasó a las seis, Jericho a las diez y Boston Legal a las once. Una complicación más, en algo que ya venía desajustado.

Vamos a ver si en los próximos días regresa el orden a ponerle fin al caos. Mientras tanto, trataré de escribir un par de cosas que están guardadas en algún armario de mi conciencia.

Stay tuned.

martes, octubre 02, 2007

Estamos experimentando dificultades técnicas...

En realidad estoy un poquito complicado con la conexión a Internet, algo que debería solucionarse el domingo (extraño, pero cierto), por lo que es probable que se me vea un poco menos por estos lados hasta esa fecha. Tal vez no sea así, y estoy escribiendo al pedo, pero bueno... uno nunca sabe.

No desesperen sin mí. I'll be right back, I promise.

See ya,
M

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